Belén, la ciudad donde nació Jesús (ver
en google map, la ubicación y fotos aéreas de Belén),
es escenificada en multitud de hogares cada año cuando llega la Navidad
en torno a un modesto pesebre.
El caso es que María no pudo acceder
a una posada, dada la afluencia de visitantes que acudían a cumplir la
orden de empadronamiento del emperador Augusto. Dado su estado avanzado de su
embarazo se apiadaron de ella y les dejaron quedarse gratis en un establo.
La
reproducción des establo y del nacimiento es uno de los hitos de la navidad.
Orígenes
de los belenes
Un hecho singular en la historia del belén
fue la escenificación que ideó San Francisco de Asís en la
nochebuena de 1223, con permiso papal, en Greccio, reproduciendo en vivo el misterio
del nacimiento de Jesús. Ideó la construcción de una casita
de paja a modo de portal, colocando dentro un pesebre, trajo un buey y un asno
de los vecinos del lugar e invitó a las gentes a reproducir las escenas
de la adoración de los pastores.
A partir de entonces, los franciscanos
y las clarisas- se convirtieron en apóstoles de esta original costumbre,
realizando montajes en los que intervenían aspectos naturalistas y simbólicos.
La iniciativa de reproducir el nacimiento se extendió con facilidad a numerosos
lugares de la cristiandad. De la escenificación viva se pasó al
recurso de las figuras que hoy recogen los belenes de todo el mundo.
Primeros
Belenes en España
Se sostiene que el primer nacimiento
con figuras de barro se construyó en Nápoles a fines del siglo XV.
El rey Carlos III, que hizo del nacimiento una institución nacional en
Italia mientras ocupó el trono, también lo introdujo en España,
fomentando que los "Belenes" se popularizaran en todo el reino itálico
y español.
El Rey encargaría para su hijo, Carlos IV, "El
Belén del Príncipe". El valenciano José Esteve, llegó
a realizar hasta 180 figuras de medio metro de altura con destino al mencionado
belén del príncipe. Los belenes de palacio llegaron a contar con
casi seis mil figuras, muchas de las cuales se dispersaron, posteriormente, entre
museos y otras colecciones particulares.
En América, los frailes
y monjes introdujeron esta costumbre navideña tomando los nacimientos un
relevante papel.
La costumbre de montar el belén en los hogares
no se extendería hasta bien entrado el siglo XIX, con pequeñas figuras
de barro de gran ingenuidad que se podían comprar en los mercadillos y
tiendas, que las importaban desde tierras murcianas o granadinas.. Los belenes
se convirtieron a partir de entonces en pequeños espacios festivos en torno
a los cuales se reunían las familias, con pandereta o zambomba para cantar
villancicos...
Los belenes demás grandes proporciones y de figuras
de calidad, también llegaron a las clases más acomodadas e instituciones
religiosas por encargo,
Figuras y escenas típicas
de los Belenes
Las figuras de un "belén" pueden
ser de distintos tamaños (incluso a tamaño natural) y componen las
diferentes escenas y personales que se suponen protagonizaron el nacimiento de
Jesús. He aquí los componentes y figuras más comunes de los
Belenes: