24 horas en Londres ¿Donde ir?

Qué ver y hacer en un viaje de un día a Londres

Aunque 24 horas en una de las ciudades más emblemáticos de Europa es poco, sí hay tiempo para saborear algunos de sus rincones más famosos, y otros no tan famosos pero muy recomendables.

Un día en londres: qué ver y hacer

1. Visitar la Tate Modern

Parte de su atractivo está en el edificio en sí, reformado por los arquitectos Herzog y De Meuron a partir de una gran central eléctrica en desuso en la orilla sur del Támesis. Además de sus exitosas exposiciones y eventos en vivo, la galería invita a un artista importante cada año para transformar su cavernosa sala de turbinas.

En los alrededores, en Borough Market, hay restaurantes abiertos toda la semana y un mercado de productos agrícolas que funciona los viernes y los sábados. Justo al otro lado del río, está St Paul’s Cathedral (la Catedral de San Pablo). Para llegar allí hay que cruzar el puente de los 18,2 millones de libras: el Millennium Bridge (o Puente del Milenio).

2. Marylebone Stroll (paseo Marylebone)

Situado al norte del lujosos centro comercial Selfridges y al sur de Regent’s Park, Marylebone (pronounciado mar-le-bone) es un barrio residencial adinerado lleno de casas unifamiliares eduardinas y georgianas. Toda la zona está llena de tiendas y restaurantes fabulosos: en ella se puede disfrutar de todo, desde la alta costura y la ropa de bebé a la carnicería ecológica y los pasteles extravagantes. También hay una librería especializada en viajes, que se llama Daunt Books, y que merece la pena un desvío, aunque sea sólo por sus muebles y accesorios eduardinos.

3. Subir a la noria The London Eye

Una vez subido a la cápsula con el lateral de cristal (en cada cápsula caben 25 personas) se tarda una media hora en volver a bajar. En lo alto de la noria de 135m se puede disfrutar de una vistas asombrosas de la ciudad. Por la noche, podemos optar por uno de los “vuelos especiales de champagne”, y nos encontraremos en uno de los mejores bares de la capital.

4. Visitar un Inns of Court

Uno de los cuatro Inns of Court que quedan y que son responsables de la formación de todos los abogados de Gran Bretaña. Los Inns of Court se establecieron por primera vez en el siglo XIV y se ubicaron en grandes complejos amurallados; hoy en día, jueces y abogados todavía trabajan, estudian y, en ocasiones, incluso viven en estos recintos encantados. Más allá de las puertas de Middle Temple (cerrado durante la noche y los fines de semana), en el lado sur de la calle Strand, donde se transforma en Fleet Street, se encuentra una cápsula del tiempo. Entrar en Middle Temple Hall una majestuosa construcción isabelina donde antiguamente se celebraban bailes y banquetes.

5. Comida

Si nos gusta la cena con una guarnición de celebridad, podemos dirigirnos a uno de los restaurantes de Caprice Holdings: Le Caprice, una elegante brasserie art deco situada justo detrás del hotel Ritz, the Ivy o J. Sheekey; estos dos últimos están en la zona de los teatros de Londres. Tienen mariscos y platos de caza, preparados y servidos a la perfección.

6. Ir a ver el lago artificial de Kensington Gardens

En 1728, Carolina de Brandeburgo-Ansbach, la esposa de origen alemán del rey Jorge II, encargó las obras de la franja sur de Hyde Park –posteriormente rebautizada como Kensington Gardens— creando el Serpentine, un lago artificial, y diseñando el césped y las pasarelas colindantes. Un circuito de estas majestuosas aguas ornamentales nos llevará 40 minutos y podremos nadar en la piscina del Serpentine de mayo a septiembre.


7. Visitar la tienda de vinos Berry Bros. & Rudd

El poeta Lord Byron fue sólo uno de los muchos clientes habituales de Berry Bros. & Rudd. El vendedor de vinos (y, en ocasiones, de café) más antiguo de Gran Bretaña abrió su tienda en la calle de St. James en 1698 y todavía hoy en día continúa siendo uno de los proveedores de vino fino más destacados del mundo.

8. Ver una obra de teatro en El Royal Court Theatre

Dedicado a obras de teatro nuevas, atrevidas e innovadoras.

9. Tomar una copa en Smithfield

Londres está lejos de ser una ciudad abierta las 24 horas. Las leyes de venta de alcohol se relajaron en el 2003, pero encontrar una copa de noche todavía requiere ingenio. No obstante, hay una parte de la ciudad que nunca duerme: Smithfield. El barrio es el hogar de un histórico mercado de carne, que opera en ornamentales salas victorianas de lunes a viernes de 4 de la madrugada a mediodía; y muchos de los bares y cafeterías de la zona abren temprano para servir pintas y fritos a los trabajadores del mercado.

10. Escuchar música en Barfly y Roundhouse

Barfly , situado sobre un pub de Camden, es minúsculo, es un punto de parada habitual para nuevos grupos de músico que están de camino al éxito. Al otro lado de la calle, Roundhouse ofrece un programa que incluye músicos de renombre, comicos e incluso actuaciones circenses, en un taller de reparaciones de motores a vapor del siglo 19 reconvertido.

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