Cómo hacer un huerto urbano en 6 sencillos pasos

Hoy en día cada vez hay más personas que buscan seguir una alimentación saludable y se han lanzado a la aventura de cultivar sus propias frutas y verduras. Pero tener un huerto urbano no solo nos ayuda a comer comida más auténtica, si no que tiene muchos beneficios para la salud, ya que en una ciudad dónde vivimos rodeados de ruido, coches, movimiento y construcciones artificiales, podemos tener un rinconcito verde de paz y naturaleza, dónde desconectar de nuestros problemas e intentar liberar todo nuestro estrés y nerviosismo del día a día.

Es por esto que aquí os dejamos paso a paso cómo podemos hacer un huerto en casa y tener nuestros tomates a un paso del sofá. 

Foto: freepik

Paso 1. La ubicación

Es súper importante decidir dónde vamos a colocar nuestro huerto. Para ello tendremos que tener en cuenta lo siguiente:

  • Necesitamos un lugar iluminado, dónde de el sol. Es recomendable que busquemos una ubicación hacia el sur o sureste, ya que tendrá más horas de sol, que tengamos en cuenta las sobras que puede recibir ese lugar y que coloquemos las plantas más altas hacia el norte. Dependiendo de la luz que reciba el lugar que hayamos elegido para nuestro huerto, elegiremos posteriormente las semillas, ya que si es un lugar con menos luz, quizá tan solo tengamos luz suficiente para plantar en verano o primavera.
  • Si está cerca de una toma de agua nos facilitará mucho el trabajo. Es recomendable tener el huerto sobre algún recipiente que recoja el exceso de agua. Por ejemplo si usamos un palet o una cajonera vieja, poner debajo barreños que no tengan una gran anchura es una buena idea, aunque venden algunos recipientes prediseñados que ya vienen con él.
  • Tiene que estar bien delimitado, ya que será un lugar que se ensuciará con más facilidad. Podemos comprar un separador para delimitar la zona del huerto, es decir, si por ejemplo lo vamos a poner en un balcón, habrá una determinada zona del balcón disponible para el huerto y sus materiales, de esta forma evitaremos esparcir tierra y hierbas secas por el resto de la casa. Además, también podemos comprar una malla anti-pájaros para evitar que nos estropeen nuestros cultivos.

Paso 2. El recipiente que vamos a utilizar

Nuestro huerto puede ser tener dos formas, un huerto horizontal o vertical. Para el huerto vertical podemos utilizar botellas o garrafas de agua y colocarlas en la pared. Si queremos que sea un huerto horizontal, podemos utilizar macetas, cajones o armarios ya viejos, cajas de madera o cajas de la fruta e incluso palets. Aunque en ambos casos si lo preferimos podemos comprar mesas de cultivo o jardineras específicas para huertos horizontales o verticales. Además, tenemos que tener en cuenta la profundidad del recipiente, ya que hay algunas semillas que necesitan más profundidad que otras para crecer, por ejemplo, los tubérculos, necesitarán recipientes de mayor profundidad. Es recomendable, que nuestro recipiente no este en contacto directo con el suelo, de esta forma evitaremos los cambios extremos de temperatura y que en verano se caliente y en invierno se enfríe demasiado.

Paso 3. La tierra y el sustrato 

Una vez que tenemos la ubicación y nuestro recipiente, es hora de poner el sustrato, podemos comprar sacos de sustrato para huerto, pero además necesitaremos un compost o abono, que ofrezca los nutrientes necesarios a nuestras plantas para crecer. Estos sustratos ya poseen nutrientes de por sí, y la elección entre uno y otro dependerán del tipo de fruta o verdura que vayamos a sembrar, por eso es buena idea organizar desde el primer momento que plantas queremos en nuestro huerto, para así enfocar los cuidados a sus necesidades. También existe la posibilidad de comprar sustratos universales que son generales y válidos para la gran mayoría de plantas.

Paso 4. Sembrar nuestras semillas o plantones

A la hora de sembrar podemos encontrarnos con tres situaciones:

  • Que podamos directamente sembrar las semillas en nuestro huerto.
  • Que el proceso de germinación de la semilla sea demasiado complejo, por lo que es recomendable utilizar plantones, es decir, plantar en nuestro huerto la semilla ya germinada, plantar una pequeña planta ya lista para crecer. Esta es la mejor opción si somos novatos en el cultivo de huertos.
  • O que podamos crear un semillero dónde poner a germinar nuestras semillas, para posteriormente trasplantar al huerto. Este semillero lo podemos comprar, o podemos usar un yogur o una huevera, donde podremos sustrato bien húmedo (que debe ser el mismo sustrato que se ha utilizado para llenar el huerto) con las semillas. Estas semillas son muy sensibles, por lo que las tendremos que tener bien húmedas todo el rato y con mucho contacto con el sol. Tendremos que dejar nuestro semillero en un lugar dónde de bien la luz y acordarnos de resguardarlo por las noches. Si hemos puesto varias semillas, tendremos que estar pendientes y cuando comiencen a germinar seleccionar aquellas que vemos más fuertes y retirar el resto, para evitar problemas de espacio. Cuando nuestra semilla tenga una altura decente y haya conseguido generar varias hojitas, sabremos que está lista para ser trasplantada a nuestro huerto.

Consejo: podemos realizar sucesiones de cultivos, es decir, podremos combinar varios cultivos en un mismo espacio, aprovechando mejor la capacidad de nuestro huerto. Para ello tendremos que tener en cuenta los ciclos de las plantas, y cultivar aquellas de tardan menos en estar listas con las que tardan más en madurar, de esta forma mientras estas últimas se van desarrollando, podemos aprovechar para cosechar las primeras, sin problemas de espacio, ya que las segundas al desarrollarse más lentamente, tardarán más en ocupar un mayor espacio y en el momento que necesiten espacio, lo tendrán, ya que ya habremos recolectado las primeras dejando el espacio de nuevo disponible. 

Comprar online algunos materiales que se utilizan en este paso:

Paso 5. El riego

Tenemos que saber que cada planta tiene una necesidad de agua diferente, por lo que es muy importante informarse bien cuando compremos las semillas o plantones, ante que tipo de planta estamos. Pero si que existen unos consejos generales a tener en cuenta a la hora de regar nuestro huerto:

  • Hay que echar el agua poco a poco, para que vaya filtrándose bien.
  • Debemos procurar que la tierra siempre este al menos un poco húmeda.
  • Tenemos que tener en cuenta que un huerto sobre recipiente necesita más agua que un huerto plantado en la tierra de un campo, ya que nuestra tierra se secará con más facilidad.
  • Pero tampoco se debe regar hasta inundar la tierra, ya que se perderán los nutrientes y no podrán crecer nuestras plantas.
  • Podemos utilizar una regadera o riego por goteo, pero lo importante es que se riegue poco a poco. El riego por goteo es más recomendable si nuestro huerto está mucho rato al sol. 

Riego: frecuencia y tipos de riego

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Paso 6. La cosecha

Al fin llega el momento más esperado, es hora de recoger los frutos de nuestro trabajo y nunca mejor dicho. En el momento que nuestras frutas o verduras crezcan tendremos que esperar a que estén en su punto de recolecta, que normalmente suele coincidir con la madurez de los frutos, aunque cabe destacar que hay algunas especies, como los pepinos, que necesitan ser cosechados antes de que se maduren por completo. Por eso, nuevamente, es muy importante informarnos sobre las plantas que hemos decidido poner en nuestro huerto, tanto como para cubrir sus necesidad, como para conocer en que momento están preparadas para ser comidas. 

Para recoger las frutas o verduras, hay que tener mucho cuidado, es recomendable utilizar unas tijeras o incluso un cuchillo, pero nunca arrancarlo con la mano y sin cuidado, ya que no debemos dañar la planta, pues ésta aún debe seguir produciendo frutos. Podemos comprar un pequeño kit con las herramientas básicas para el cultivo, para poder usar unas tijeras apropiadas para la poda. 

 

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