Las luchas internas en la empresa: 10 soluciones

Las luchas internas son extensibles a muchas empresas. Batallas, luchas internas, energías malgastadas, tiempo perdido, hundimiento de la productividad… Todo lleva a perder la capacidad de trabajar en equipo y, al final, la empresa acaba pagando un alto coste del que no siempre son conscientes los altos directivos.

Son muchas las empresas en las que dos ambiciosos ejecutivos se enzarzan en una lucha feroz por una promoción de tal o cual puesto. La actitud del jefe inmediato superior suele, en muchos casos, estimular la lucha y la competencia dentro de la creencia de que el rendimiento y los beneficios para la empresa serán mayores.

 

Este tipo de estrategias se traducen en actitudes desleales, falta de productividad y rendimiento en el trabajo (el esfuerzo se emplea en combatir al contrario, no en beneficiar a la empresa), fuga de información relevante en la empresa (dado que el conflicto puede trascender a terceros), desánimo y falta de eficacia en el trabajo de los equipos (cuyos miembros se ven envueltos y arrastrados por los conflictos), etc. etc.

Consejos para evitar las luchas internas en la empresa

1. Reglas y principios

Establezca unas reglas y principios claros (en todas las claves del código interno y externo de la empresa) en lo que con toda contundencia quede constancia de que no se permitirá ningún tipo de lucha interna, desavenencia o situación que genere malestar y mal ambiente en la empresa.

2. Sancionar actitudes poco colaborativas 

Sancione la más mínima muestra de conflicto gratuito entre dos competidores que anteponen sus ambiciones o planes personales a los del colectivo de la empresa.

3. Atajar desencuentros iniciales

No deje que maduren, se desarrollen o “tomen alas” conflictos o desencuentros iniciales entre personas. Obligue con contundencia a resolver desencuentros “sin importancia” que con el paso del tiempo van creciendo y autoalimentándose.

4. Analizar las incompatibilidades personales 

Si observa incompatibilidad crónica entre personas tome rápidas y resolutivas decisiones al respecto. Desde la diferenciación de cometidos y funciones de ambas, la separación de las mismas dentro del entorno de trabajo o incluso prescindiendo de una de ellas si, llegado el caso, si no hubiera voluntad de superar las desavenencias.

5. Trabajar y organizar los equipos

Refuerce los métodos y los valores del trabajo en equipo y de aquellas personas que trabajan de manera efectiva y estimulando el trabajo individual pero coordinado y sujeto a los objetivos de la empresa. Quizás esta sea la clave más importante. Aquellos directivos que saben organizar el trabajo en equipo y ponderar su funcionamiento y relaciones minimizan los riesgos de fomentar conflictos en la empresa. El recurso a animar a “piques” en la empresa es el reconocimiento del directivo de su incapacidad para organizar y hacer trabajar fructíferamente a los equipos.

6. Reforzar la comunicación interna

Unos criterios claros de comunicación en los que se refuercen en todo momento las recomendaciones del punto 1. Una comunicación interna permanente y clara permite fomentar potenciales sinergias de signo positivo.

7. Reforzar las actitudes positivas 

En los mensajes, reconocimientos, incentivos, puede reforzar en todo momento las actitudes de signo positivo en la empresa. Fomente las actitudes positivas en todo momento.

Ver Crear un clima positivo en la empresa.

8. Legitimar un liderazgo sólido 

En las estructuras de dirección y gestión de la empresa. Rechace los liderazgos que a base de estrategias artificiales esconden ambiciones desmedidas, fomentan desencuentros y consideran adversarios a todos aquellos que se cruzan por el camino. 

9. Buscar complementariedades y equilibrios

Desde la selección de personal, pasando por la creación de los equipos, y las fórmulas aplicadas (coaching, etc) los máximos responsables de la empresas deben esforzarse en bucar perfiles complementarios. Este no siempre es un arte fácil.

10. Premiar e incentivar el trabajo positivo, en equipo y las actitudes colaborativas

A largo plazo este tipo de políticas dan resultados tangibles y mayores que aquellos que incentivan “luchas a muerte” dentro de la empresa. Se pueden premiar los resultados y rendimientos individuales, pero también las actitudes colaborativas que crean un buen clima, un buen “rollo” en la empresa.

Ver El trabajo colaborativo en al empresa.

El caso de Ron Dennis en la Fórmula 1

Ron Dennis tuvo el Campeonato Mundial de Fórmula Uno en 2007 en sus manos. Los dos mejores pilotos del mundo, Alonso y Hamilton, se enzarzaron en una lucha interna sin cuartel durante todo el campeonato. Denis, defendiendo una neutralidad aparente y planificada, dejo hacer, crecer y explotar el conflicto.

En la competición final Dennis presenció como McLaren perdía el Campeonato del mundo. Ninguno de los dos mejores pilotos del mundo pudo alzarse con el triunfo final. Algo que, en otros términos, ocurre todos los días en muchas empresas…

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One Response

  1. Anónimo 12 años ago

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