15 consejos para combatir el estrés en el trabajo

Eliminar por completo el estrés puede resultar imposible debido al ritmo frenético de vida que llevamos hoy en día. Sin embargo, con esfuerzo podemos conseguir reducirlo y aprender técnicas que nos ayuden a controlarlo.  

Si te cuesta mantener el estrés bajo control en el trabajo, lee estos 15 consejos.

1. Realiza 5 minutos de trabajo mental

Todas las mañanas, antes de empezar tu jornada diaria, cierra los ojos y piensa en todas las cosas urgentes que tienes por hacer: entregas, citas, reuniones, tareas…. Fija un tiempo para realizarlas.  Mientras que lo haces, prioriza las tareas en función de su importancia.  Escríbelo si crees que se te va a olvidar.  Esto te ayudará a hacerte una ligera idea de cómo será tu jornada y cuántas tareas se supone que has de hacer. Márcalas con un tick a medida que las vayas acabando y así no tendrás que seguir preocupándote de cómo organizarte. La clave no está en trabajar más si no en trabajar de forma más eficiente.

Hacer lista tareas

2. Haz una lista de tareas que sea realista

No sobreestimes tu capacidad e incluye en la lista únicamente aquellas tareas que puedas abarcar. Planificar mucho trabajo en poco tiempo acabará por frustrarte y hacerte sentir mal contigo mismo, además de que te causará estrés y los resultados serán peores.

3. Pon orden en tu vida

Tanto en casa como en el trabajo, mantener el espacio de trabajo limpio y organizado ayuda mucho. En la oficina, por ejemplo, encontrar un documento o archivo sin tener que buscarlo en una torre de papeles, no sólo te ahorrará tiempo y esfuerzo si no que te evitará sustos y te hará estar en control de la situación.

Evita el desorden en el lugar de trabajo. Intenta usar carpetas o archivadores para separar documentos, ordénalos y guárdalos en los espacios habilitados para ello. En casa: imagina que tienes que marcharte a toda prisa y no encuentras las llaves. Evítalo dejándolas siempre en un mismo lugar. 

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4. Pide ayuda

No dudes en delegar en otros. Aplica esto tanto en casa como en el trabajo. No pasa nada por pedir ayuda de vez en cuando. Puede que los demás estén incluso deseando ayudarte,  así que en lugar de agobiarte, sé listo y delega siempre que puedas.

5. Haz ejercicio 

Hacer ejercicio estimula la producción de endorfinas que son las hormonas que potencian nuestra sensación de bienestar. Por eso se conocen también como las hormonas de la felicidad. Además, el ejercicio mejora la concentración, reduce el estrés y mejora el sueño.  Y no sólo eso, también te ayudará a estar en forma y a mantener la silueta. Así que si hacer ejercicio todavía no está en tu horario, encuéntrale un hueco para que pase a formar parte de tu día a día.

Hacer deporte: estrés
6. No retrases las tareas que menos te gusten

Todos tenemos tareas que odiamos hacer y las posponemos al máximo.  Sin embargo, siguen estando ahí, en nuestra mente, lo que causa estrés e irritabilidad. Hablamos, por ejemplo, de una visita al banco que tienes pendiente, un proyecto al que le falta el toque final o cualquier asunto personal como ir al dentista. Proponte cada dos días terminar al menos una de esas tareas pendientes para así poder tenerlas todas hechas en un par de semanas.

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7. Limita las distracciones mientras estás trabajando 

Las distracciones pueden ser muy diversas: e-mails, Internet, redes sociales, amigos que te llaman por teléfono o compañeros de trabajo que no paran de hablar. Este tipo de interrupciones te pueden desconcentrar y cortar el ritmo de trabajo, el cual tardarás en volver a recuperar. Esto significa que te llevará más tiempo terminar lo que estabas haciendo. Al final del día te preguntarás por qué no has podido acabar lo que te habías propuesto. Si alguno de tus compañeros tiene la costumbre de hablarte cada vez que pasa por tu mesa, es mejor que hables con él o con ella y le digas amablemente que te está interrumpiendo y, por tanto, perjudicando tu trabajo.  El descanso es un buen momento para hablarlo, por ejemplo, en el rato del café o de la comida.

8. Maximiza la productividad en las horas punta 

El reloj interno de nuestro cuerpo se encarga de que a determinadas horas del día tengamos más energía y rindamos mucho más que a otras en las que estamos más perezosos. Aprovecha las horas de máxima productividad para hacer todo lo que puedas.  Después de comer solemos estar más apáticos y adormilados, por eso es mejor aprovechar este momento para las tareas más livianas, como puede ser la gestión de redes sociales o navegar por Internet. Gestionar bien el tiempo te ayudará a ser mucho más eficiente.

9. Sé previsor@

Si tienes compromisos importantes programados y eres capaz de prever con antelación lo que vas a necesitar o lo que tienes que organizar, evitarás el estrés de última hora. Por ejemplo, si tienes que hacer una presentación a un alto directivo, necesitarás reservar la sala de juntas, te hará falta un proyector o incluso tendrás que conocer a los directores que acudirán a la presentación.

10. Llega un par de minutos antes

Si llegas 10 o 15 minutos antes al trabajo, podrás realizar tus tareas diarias con tranquilidad, sin tener que correr ni preocuparte por llegar tarde. Si tienes alguna reunión programada, ve un poco antes a la oficina. Esto te dará un respiro y tendrás tiempo para prepararlo todo.

11. Recarga las pilas durante la comida

Aprovecha el descanso de la comida para desconectar del trabajo. Un ratito de descanso con algún compañero ayuda a reducir el estrés, mejora el estado anímico y recarga neuronas.Además, también se puede aprovechar estas charlas para comentar novedades e incluso obtener feedback. Un paseo cortito después de comer para tomar un poco de aire fresco también es buena idea.

Consejos estrés: desconectar en las comidas

12. Sé positivo

Deja de centrarte en tus fallos e intentar ser quien no eres.  Todos tenemos limitaciones y tenemos que ser conscientes de ello. Así que céntrate en tus aspectos positivos y en tus logros en lugar de lamentarte por las cosas negativas. Tener una mentalidad positiva mejora la autoestima y te motivará para conseguir tus objetivos.

13. La comunicación es muy importante

Un malentendido puede causar tensiones entre colegas. Es bueno dar nuestra opinión y expresarnos correctamente para evitar ambigüedades.  Si no eres capaz de comunicarte o expresarte con claridad, puede suceder que: un compañero se moleste contigo y acabes por no confiar en los que te rodean, que la gente te juzgue equivocadamente o piense que ocultas información.  Déjale claro a tus compañeros por qué haces las cosas de determinada manera y explícales en qué les beneficia a ellos y/o a la empresa. Disminuir el estrés que causan las relaciones con los compañeros puede ser un gran alivio si eres capaz de crear un ambiente colaborativo en la oficina.

14. Dedícate algo de tiempo

Intenta sacar todos los días algo de tiempo para ti; haz algo que te guste, ya sea dar un paseo, leer un libro o ver tu programa de televisión preferido. Esto también te ayudará a reducir el nivel de estrés al romper la monotonía del día a día y te hará sentir mucho mejor.

15. Los fines de semana relájate

Los fines de semana están para llenar tu vida de frescura y recargar las pilas.  Dedica tiempo a la familia y a los amigos.  Sal a ver una película. Si tu jefe tiene la costumbre de dejar trabajo para el fin de semana, aprende a decir «no». También necesitas establecer unos límites.

Reducir estrés: aprender a desconectar fin de semana
Los ejercicios de respiración son muy buenos para relajar el sistema nervioso y reducir el nivel de estrés. Además, seguir una dieta saludable y dormir bien también te ayudará a mantener una buena salud. Si tienes alguna otra sugerencia sobre cómo combatir el estrés,  no dudes en compartirlas con nosotros.

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