OKRs: objetivos y resultados para mejorar la productividad

La productividad de sus empleados es una variable clave para el éxito de una compañía.

Las principales variables que inciden en mejoras de productividad son tres: el establecimiento de objetivos, la ejecución inteligente de los pasos intermedios y los resultados obtenidos por dichas acciones.

Las tres variables son igual de importantes: se puede alcanzar el 100% de los objetivos marcados y que el resultado sea inferior al esperado, o bien unos resultados magníficos tan solo con el 30% de los objetivos establecidos . Las relaciones entre ambas variables son fundamentales: son los OKRs (Objectives and Key Results).

En este post nos vamos a centrar en 5 aspectos clave para el establecimiento de los objetivos.

 

 

 

1.  Objetivos claros y cuantificables

Los objetivos deben ser entendibles por toda la organización.

Las personas deben entender con claridad cuáles son las motivaciones que respaldan cada objetivo, los resultados esperados y los medios necesarios para alcanzarlos. Las indecisiones generan incertidumbre, desorientación y pérdida de tiempo: improductividad.

También deben ser cuantificables para que pueda estimarse el grado de avance y medir las acciones que mejor influyen en la consecución del objetivo principal (KPI, Key Performance Indicator).

 

2.  Objetivos difíciles, pero motivadores

Los objetivos deben ser difíciles de conseguir, casi imposibles.

Deben generar una motivación extra en las personas que incentive tanto su creatividad como su capacidad de ejecución para el logro de los objetivos.

Encontrar un equilibrio entre el reto y la superación personal.

 

OKRs: objetivos y resultados para mejorar la productividad

 

3.  Objetivos públicos y personalizados

Los objetivos deben ser públicos y conocidos por toda la organización.

Una empresa es un grupo de personas que debe funcionar como un equipo y donde cada uno ayuda a su compañero al logro de sus objetivos.

Pero los objetivos también deben personalizarse y adaptarse a las cualidades de cada persona, de forma que se obtenga el máximo rendimiento de cada una de ellas. Siempre deben ser consensuados con cada una de las personas de la organización y no impuestos por la dirección.

Vamos a… ” en lugar de “Tienes que…”

OKRs: objetivos y resultados para mejorar la productividad

 

4.  Objetivos temporales y que se puedan descomponer

La consecución de los objetivos debe tener un límite temporal establecido.

Generalmente se establecen objetivos anuales, pero es muy importante que se puedan descomponer y fijar metas intermedias trimestrales, mensuales e incluso semanales.

Además, la vida de una empresa es dinámica e impredecible. Los objetivos deben ser ajustables a cambios significativos que afecten a la empresa y/o a las personas que la integran.

El seguimiento periódico de los objetivos permite actuar con rapidez y adaptabilidad antes posibles desviaciones o imprevistos que son habituales.

 

 

5.  Objetivos globales

Los objetivos individuales se deben enmarcar dentro de una estrategia global de la compañía y en consonancia con su propia cultura empresarial.

Todo tiene un por qué dentro de la estrategia. Comunicarlo y explicarlo a todos los miembros del equipo les implica en el proyecto y les fomenta la participación, el compromiso y la creatividad para afrontar los desafíos de un mercado cada vez más competitivo.

 

El establecimiento de los objetivos es una tarea extremadamente complicada dentro de una empresa porque afecta a los recursos más subjetivos de la misma: las personas.

Pragmatismo, optimismo, ambición, motivación y gestión son factores clave que un directivo debe combinar tanto eficiente como eficazmente para mejorar la productividad de las personas de su equipo y alcanzar el éxito empresarial. Suerte!

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