Emprendedores primerizos: 6 reglas que deberían seguir

Los emprendedores primerizos  (con menos experiencia o novatos) suelen adolecer de algunas debilidades que se deben superar. En muchos casos suponen las principales razones de su fracaso o de falta de despegue.

6 Reglas de oro que todos los emprendedores que empiezan deberían seguir

 

1. Dejar de hablar y hacerlo (pasar a la acción)

El primer paso es dejar de darle vueltas a la idea y ponerla en práctica de una vez. Muchas personas tienen algún proyecto en mente desde hace años y repiten una y otra vez que quieren montar una negocio, pero un día por otro no lo hacen.

Si quieres ser emprendedor, simplemente hazlo. Seguro que hay miles de personas con menos talento y menos inteligentes que tienen su propio negocio y viven la vida que habían soñado, porque se las arreglaron para ponerlo en marcha.

 

Emprendedores primerizos: 6 reglas que deberían seguir

 

2.

Dejar de diseñar y empezar a hacer pruebas

Es el clásico método de ensayo y error. Poner las ideas en práctica y ver cómo funcionan es el mejor modo de comprobar si nuestras suposiciones son correctas o no. Si lo son, podremos seguir adelante y si no, sabremos por qué y podremos corregirlo.

Por eso el desarrollo ágil sigue siendo el mejor enfoque. No tiene sentido invertir tiempo, energía, esfuerzo y recursos sin haber determinado previamente que hay demanda de lo que sea que estamos construyendo u ofreciendo. Probar nuestras ideas nos ahorrará tiempo y nos ayudará a construir u ofrecer algo que la gente realmente quiere.

 

3. Dejar de buscar financiación y empezar a generar valor

Al principio, es un error habitual de todo emprendedor pensar que la financiación de los inversores es la solución para todo y que si encuentran el inversor adecuado podrían crear la empresa con la que siempre han soñado.

Sin embargo, raramente es así. La financiación no es un medio para generar valor, sino un resultado del valor de negocio generado (especialmente ahora que las tradicionales rondas de financiación semilla prácticamente han desaparecido).

 

4. Dejar de vender y empezar a compartir

Hoy en día, a nadie le gusta que le vendan. En general la gente quiere formar parte de la historia, visión y / o valor del producto o servicio. Los estudios de caso y los testimonios son un buen modo de dar a conocer los beneficios de nuestro producto o servicio.

Como emprendedores, debemos recurrir al arte de contar historias para contagiar a los demás nuestro entusiasmo por nuestro negocio y transmitirles la oportunidad y los beneficios que ofrece nuestra empresa.

 

5. Dejar de estar ocupado y empezar a ser productivo

Hay una gran diferencia entre estar ocupado y ser productivo.

Estar “ocupado” es un estado mental, mientras que ser “productivo” es, en realidad, llevar a cabo las tareas y objetivos que hacen avanzar nuestro negocio.

Cuando se es emprendedor, es habitual tener la sensación de estar siempre muy ocupado, al tener que atender a muchos frentes diferentes e ir acumulándose las tareas pendientes. El truco está en:

  • Priorizar, es decir, completar primero las tareas más urgentes para ir reduciendo la lista de tareas pendientes.
  • Analizar en qué momentos del día somos más eficientes y fijar un tiempo específico para cada tarea.

Una buena organización es la base para ahorrar tiempo. Si nos organizamos bien, seremos más productivos y no tendremos esa sensación de estar siempre ocupados. También podemos recurrir a herramientas específicas para mejorar la productividad.

 

6. Los pies en el suelo: un plan de negocio (mejor: un canvas) y la inteligencia ejecutiva

En el mundo hay millones de excelentes ideas muertas casi antes de nacer. Lo que marca la diferencia de cara al triunfo final es la inteligencia ejecutiva; la capacidad de pivotar y buscar soluciones a cada problema que vaya surgiendo a medida que el proyecto se va abriendo paso con los usuarios, el mercado, la financiación, el desarrollo tecnológico, la legalidad, la competencia, etc.

El primer planteamiento para todo emprendedor primerizo debe poner los pies en el suelo a través de un plan de negocio real. O mejor, un canvas. Aqui lo tienes todo sobre los diferentes tipos de planes de negocio.

Fuente:  Elaboración propia sobre la base de un artículo inicial de Entrepreneur.com

 

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