1.
Superficie útil de la vivienda. En relación
a esta es necesario a u vez considerar:
- Necesidades de espacio
actuales y futuras previsibles.
- Precio/m2 y su comparación
con los precios tasados de la zona o provincia. Compare
precio/m2 con el máximo de ofertas de la zona que le interese. Encargue
una tasación
profesional que le ofrezca garantías (le será también
útil para la hipoteca).
- Superficie útil real, es decir los metros cuadrados disponibles
de uso en vivienda, dejando al margen del trastero, zonas comunes, garaje, galerías,
etc. Al respecto es imprescindible que le den los datos de superficie construida
y superficie útil de cada elemento de la casa. Ver superficie
útil.
- Cerramiento de espacios abiertos. Normativa
existente en relación a los cerramientos de terrazas y ampliaciones en
general de espacios abiertos. Obtenga información sobre las prácticas
habituales en el municipio donde compra. Evalúe el coste de estas obras.
2. Calidad
de la construcción. Quizás esté
pagando un precio alto por unas calidades que no se corresponden con la realidad.
Aunque el promotor y
constructor de su vivienda le ofrezcan todas las garantías respecto a la
construcción (estructuras, acabados, etc.), debe prestar atención
a otras muchas cosas: - A los acabados en general (ventanas, aislantes,
materiales, persianas, puertas...).
- Baños y cocina. Calidades
de zonas que van a ser de uso intensivo: baños, cocina, etc. En general
en todos los hogares acaban gastándose importantes presupuestos en la mejora
de este tipo de instalaciones.
- Aislamiento exterior respecto a
las viviendas vecinas y exterior. España tiene fama de ser un país
muy ruidoso. Evalúe la protección anti-ruidos de su vivienda: doble
cristal de las ventanas, calidad de las puertas, tamaño de las paredes
limítrofes. Haga una prueba de ruido.
- Temas técnicos.
Déjese aconsejar por amigos que entiendan de temas de construcción
si tiene dudas, o consulte a un experto. Muchas casas tienen mayores riesgos de
asentamientos, grietas, humedades etc. que un experto puede predecir. Ver Libro
del edificio.
3. Preinstalaciones y equipamientos.
Hoy en día muchas viviendas llevan preinstalaciones e instalaciones
de cocinas, baños, aire acondicionado, calefacción, gas, antenas
parabólicas, seguridad, alarmas... Quizás esté pagando un
precio excesivo si estas instalaciones no se adecuan a sus necesidades. No se
deje impresionar. La domótica y
los avances tecnológicos en vivienda le harán cambiar estos equipamientos
antes de lo que usted cree. 4. Orientación de la
vivienda. Una vista bonita es importante. Quizás vaya a vivir
20 ó 30 años en la vivienda que compra. Pero ¿ha pensado
que la orientación de su casa puede ahorrarle mucho dinero en calefacción
o aire acondicionado?. Una buena orientación puede permitirle disfrutar
del sol en invierno y de una relativa sombra en verano. Visite la casa que le
interese a varias horas del día y estudie el movimiento del sol en otras
estaciones del año. Ver ahorrar
calefacción. 5. Acceda y guarde todo tipo de
información, incluida la publicitaria, sobre las características
de la vivienda. Pídale al promotor la mayor cantidad de datos (planos,
folletos, etc.) posible. Le puede ser útil en el caso de que las prestaciones
de su casa no se correspondan con la vivienda que se le ha ofertado. Folleto
informativo. 6. Contrato de compraventa.
Intente que figure en el contrato todo aquello que le han dicho o prometido. Si
es una vivienda de obra
nueva y no está terminada, es importante que recoja con detalle
todas aquellas infraestructuras y equipamientos que el promotor le indica que
su vivienda va a tener. Importante detallar, calidades, etc.- Ver también:
Compra sobre plano.
Ver asímismo: Contrato
de compraventa y modelo
contrato de compraventa. |