Nadie debería sentirse triste en Navidad

La soledad en Navidad y otros dilemas

Para muchas personas el único milagro que están esperando estos días es que pasen rápido las Navidades. Conozco ese sentimiento. Yo también lo he vivido. 
Así que sólo quería escribir un pequeño artículo para agradecer a todas aquellas personas que viven unas Navidades insoportablemente tristes o terriblemente difíciles. 

Y supongo que lo que quería decir es que está bien. No pasa nada. No estás sol@. Ni por asomo. 

Si en lugar de flotar de alegría entre tanta decoración y sonrisas navideñas mientras sirves la ensalada a tus seres queridos, estás deseando que por cualquier razón acabe la velada y te puedas ir a la cama y taparte hasta la cabeza mientras escuchas canciones de Adele, está bien. Lo entiendo. No pasa nada. Para millones de personas la Navidad no son unas fechas para disfrutar, son unas fechas que hay que soportar.

soledad en navidad

 

A veces es porque alguien amado falta

Tal vez su partida ha sido reciente, tal vez fue hace 15 años. Eso no importa. El tiempo puede curar el dolor, pero ese dolor por no tener presente a la persona nunca te abandona, y puede ser mayor en día  como estos. 

Es muy doloroso el tener que soportar que un ser querido ya no está y tu debas mostrarte alegre y “normal” cuando hay una silla vacía en la mesa. Tal vez estés sufriendo por un padre o abuelo al que adorabas. Un hermano. Un alma gemela. Un mejor amigo. Una mascota muy querida. Un hijo. Un bebé que debería haber estado aquí pero que nunca lo hizo.

A veces es porque estás lejos de la gente con la que quieres estar 

soledad en navidad

He vivido de cerca lo insoportable que puede ser para los padres separados o divorciados estar lejos de sus hijos en Navidad. No paras de preguntarte qué hacen, qué estarán comiendo, que estarán haciendo. ¿Les gustará el regalo que les compré?

Optas por llamarles y acabas pareciendo más necesitado y dramático de lo que querías -qué horror-. Así que pasas el día fingiendo una falsa felicidad al teléfono cuando en realidad lo que deseas es meterte en la cama y no levantarte hasta que vuelvan a casa. 

A veces es porque no tienes la familia que todo el mundo parece tener

Quizás te has visto obligad@ a sacar de tu vida a ciertos miembros de la familia que te resultan tóxicos para tu vida. Quizás estas personas aún se encuentran en tu vida y el día de Navidad los ves comportarse como un ciclón emocional destructivo. 

O quizá es porque (desgraciadamente) estás en una relación que te hace sentir desesperadamente sol@. Esta época puede ser un recordatorio de todo lo que no tienes. 

Y a veces es porque simplemente, a pesar de todo tus esfuerzos, el día se tuerce

Estás preocupad@ por el dinero que gastaste, los regalos, la comida, su hermano, tu hermana, vuestras madres, una broma que salió mal, una desastrosa elección –no hay nada como recibir en el día de Navidad un regalo totalmente inapropiado para hacerte sentir como si nadie te conociera-.

Algo que quiero que recuerdes

soledad en navidad

Son sólo un par de días. Un par de días. Tu felicidad no depende de estas Navidades. El año que viene no será el peor año de tu vida por muy mal que salgan estas Navidades, ni el mejor aunque sean las mejores. Las Navidades no condicionan en absoluto tu éxito y felicidad futura.

Mi consejo personal es que te alejes de las redes sociales, todo son humo y espejos así que no te dejes engañar. Pocas personas tienen el coraje de decir la verdad en Facebook. 

Si has perdido a un ser querido, hazle un homenaje brindando por él y recordando todo lo bueno. Las personas no mueren mientras las sigamos recordando. Si estás rodead@ de familiares que parecen ciclones emocionales, encuentra un lugar donde puedas estar a solas, tranquil@ y en paz.  Si te sientes sol@, llama a alguno de tus amigos por Skype o por móvil a ver si te invitan a alguna fiesta que estén preparando. 

En esta época mucha gente necesita ayuda, hazte voluntari@ en los comedores sociales y otras causas. Conectarás con otras personas y alegrarás a los menos afortunados. Sé amable. Da más. Espera menos. Pero sobre todo, quiérete mucho. 

Yo, como siempre, te espero en la próxima. Un gran saludo y un abrazo, Andrea. 

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5 Respuestas

  1. deftones666 4 años ago
  2. Daniel Marquez 4 años ago
    • Andrea Méndez Mollá 4 años ago
    • Andrea Méndez Mollá 4 años ago

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