Pequeños detalles que te hacen un profesional

A continuación te voy a poner la foto de dos prendas y tienes que encontrar las diferencias… 
¿Las ves?

La primera obvia, es que una es un vestido y otra un abrigo (¡Bravo!)

La segunda diferencia, es que el vestido pertenece a una gran multinacional, y el abrigo a una empresa de moda que despunta en diseño.

La tercera es el precio. El vestido cuesta alrededor de 25€ y el abrigo tiene una cifra de unos 2.000€.

Y la cuarta y última (por no cebarme) es que uno está mal cortado y el otro super bien cortado.

¿Por qué os hablo de esto?

Porque estamos acostumbrados a comprar basura y esto debe acabar. No vale todo.
Está claro, que en los tiempos que corren, el precio de la prenda manda, pero debemos poner límites. No puede ser que lo compremos todo, sin darnos cuenta de si algo está bien o mal hecho. ¿Somos tontos todos? Porque de tontos nos tratan cuando accedemos a comprar algo así. Tenemos que ser más exigentes con lo que compramos.

Cuando haces una prenda, cuya tela tenga un dibujo de cuadros o líneas, de entrada sabes que vas a trabajar el triple, ya que la colocación de los patrones SIEMPRE SIEMPRE SIEMPRE debe seguir el dibujo. De forma que parezca que no existen costuras en la prenda, ya que el dibujo queda ordenado y uniforme. Queda PERFECTO. Y eso hay que pagarlo.

¿Qué pasa cuando haces las cosas bien?

Que utilizas el doble de tela que sin seguir el dibujo y eso es un gasto más para la empresa, y para tu bolsillo, obviamente.

Conclusiones

Si en una prenda, ves que algo no funciona, que está desordenado o que es un caos… NO LA COMPRES.
Si una prenda vale casi 100 veces más que otra “parecida”, fíjate bien, porque seguro que no se parecen tanto…
Utiliza tu dinero inteligentemente. Compra diseño, compra calidad. Gastarse un poco más en una prenda, a la larga, sale barato, de verdad.

3 Respuestas

  1. anna 5 años ago
    • Carolina López 4 años ago
  2. Sonia 4 años ago

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