Mi hijo es homosexual, ¿qué debo hacer?

5 Consejos a tener en cuenta 

Te acabas de enterar que tu hijo es gay o tu hija es lesbiana. Estás experimentando sentimientos de culpa, dolor, preocupación, y en algunos casos confusión religiosa.

A la vez, también estás experimentando cierto alivio (“¡Ahora sé por qué ha estado tan raro durante todos estos años!”). O como la mayoría de los padres, estás experimentando una combinación de todos ellos.


¿Qué debes hacer cuando te enteras que tu hijo es homosexual?

Un consejo que viene bien cuando tenemos que enfrentarnos a cualquier clase de situación delicada es respirar profundamente. En segundo lugar, decirte a ti misma que todo esto saldrá bien.

Y de hecho saldrá bien. Es más, probablemente un día mires atrás y estés agradecida de haber tenido la experiencia de tener un hijo homosexual. 

Sí, has leido bien, agradecida. 

¿Cómo lo sé? 

O mejor dicho, ¿cómo lo sabe Michael C. LaSala? En su estudio a familias de jóvenes gays y lesbianas para su posterior libro “Coming Out, Coming Home: Helping Families Adjust to a Gay or Lesbian Child” (“Salir del armario y volver a casa: Ayudando a familias a adaptarse a sus hijos gays y lesbianas”), este psicólogo encontró que algunos padres pensaban que la experiencia de tener un hijo gay o una hija lesbiana les había hecho convertirse en una mejor persona.

Se habían convertido en gente más abierta de mente y sensibilizada con los demás, especialmente con otros grupos minoritarios. Otros crecieron en un sentido de orgullo hacia la orientación sexual de sus hijos. Y gran parte afirmó que las relaciones con ellos se habían hecho más sinceras y fuertes que nunca.

Aquí te dejo una serie de consejos del libro de Michael C. LaSala que te ayudarán a saber llevar la situación perfectamente:


1. Encuentra alguien con quien hablar, pero no a cualquiera

A los padres del estudio les ayudó hablar con un amigo de confianza, pariente, compañero de trabajo, o incluso un conocido. Estos confidentes les permitían poder desahogarse y además les corregían algunas de las percepciones erróneas que los padres tenían, como que las personas homosexuales son solitarias, promiscuas, raras, y sin sentido de familia. 

Les transmitieron normalidad a la situación y les tranquilizaron. Busca a alguien con quien compartir tus sentimientos. Eso sí, asegúrate antes que sea de mente abierta y progresista. 

2. Si no tienes a nadie así a tu alcance, considera la idea de contratar a un psicólogo 

mi hijo es homosexual

Los psicólogos siguen un código de ética que requiere que sean eficientes, respetuosos y tolerantes con las personas LGBT. De todas maneras, no está de más preguntarle antes de contratar sus servicios sus opiniones acerca del tema. 

3. Edúcate 

Hay un montón de recursos y artículos por internet que cuentan la verdad sobre los LGBT. También hay muy buenos libros como estos: 

  • Papá, mamá, soy gay. Una guía para comprender las orientaciones y preferencias sexuales de sus hijos 
  • Más que aceptarlo. Padres y madres de gays y lesbianas hablan de sus experiencias Hasta en las mejores familias 
  • Coming Out, Coming Home: Helping Families Adjust to a Gay or Lesbian Child 
  • Something to Tell you: The Road Families Travel when a Child is Gay 


4. Contacta con Asociaciones de Padres de Gays y Lesbianas de tu país 

En España existe esta asociación de padres de gays y lesbianas que probablemente os ayude en gran medida. Nació como el fruto de unos padres y madres de Madrid y Zaragoza dispuestos a ayudarse mutuamente a comprender la realidad de sus hijos e hijas, apoyarles en su lucha contra la discriminación y ser un punto de referencia para otras familias. 

5. Deja que tu hijo te enseñe 

Piensa que tu hijo es una parte de ti y si te lo ha contado es porque te quiere. Probablemente quiera una relación más cercana y honesta contigo. También puede enseñarte algo acerca de los LGBT y acerca de la aceptación y el amor. 

Lo que está claro es que si has leído hasta aquí significa que estás dispuesto a dar el primer paso, lo que es un buen indicador de que no importa lo mal que te sientes ahora, sabes que te sentirás mejor. Ten en cuenta que has comenzado un viaje y al igual que todos los viajes, es importante mantenerse en movimiento. 

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