Cómo afrontar una crisis económica

Consejos para afrontar una crisis económica en la empresa

Ser empresario cuando la coyuntura es favorable a los negocios puede ser complejo, pero serlo cuando se afrontan crisis importantes puede ser extremadamente difícil.

Consejos para afrontar una crisis económica

Los “más viejos del lugar” saben mucho sobre las crisis. En décadas pasadas las empresas estaban preparadas para afrontar periódicamente coyunturas a la baja. Pero estos “expertos” están en su mayoría jubilados.

Tras las últimas décadas, las economías han estabilizado mejor su crecimiento ahuyentando eficazmente las tensiones inflacionistas (pese a alzas de materias primas, petróleo, etc.), las empresas, los empresarios, los profesionales de los negocios están mucho menos acostumbrados a gestionar las crisis. Pero ¿cómo gestionar una crisis?

Sí, toda cambia a peor. Lo proveedores recelan. Las ventas a clientes se hacen más difíciles. Los bancos restringen la llave del crédito. Los ingresos se reducen, quizás haya problemas de tesorería y otros muchos más dolores de cabeza…

Consejos generales para afrontar o gestionar una crisis

Partamos de tres principios generales básicos:

1. Posicionar a la empresa.

En las crisis no todo es malo. Las crisis sirven para posicionar de forma destacada en el mercado a las empresas más competitivas y sólidas. Las crisis clarifican los mercados y hacen desaparecer empresas no competitivas, propiciando la captación de mayores cuotas en el mercado, mejorando su posicionamiento. Saber aprovechar estas ventajas es fundamental. ¿Pero está preparada su empresa?

2. Planificar la crisis.

Quizás es más placentero hacer previsiones en épocas de vacas gordas. pero hacerlo en épocas de vacas flacas es igualmente importante y estratégico. En la planificación de una crisis hay que tener claro algunos factores:

  • Escenarios posibles. Duración, intensidad, impactos, capacidad de la empresa (situación, recursos, etc) para afrontar la crisis.
  • Variables clave en la crisis: crédito, ventas, costes, situación financiera, patrimonial, etc. etc.
  • Alternativas de actuación. Esto es, estrategias de actuación en función de los escenarios y de comportamineto de las variables que tendrán una incidencia importante en la crisis en cuestión.

Crisis en la empresa: cómo gestionarlo

3. Estableces hipótesis plausibles.

Partir de hipótesis plausibles en relación con la duración e intensidad de una crisis y de las variables afectadas en un paso decisivo para afrontar con éxito incluso las duros impactos, siempre y cuando haya capacidad de evaluarlos anticipadamente.

Otras ideas generales que le pueden ayudar a gestionar la crisis

1. Ensaye innovaciones de bajo coste.

Si siempre es buen momento para incrementar la productividad y competitividad de sus productos, hágalo ahora con mucho mayor énfasis. Sus clientes también viven la crisis, ayúdeles. Intente bajar los precios disminuyendo costes, establezca fórmulas que permitan la adquisión con garantías de pagos aplazado (minimizando riesgo), fomente las virtudes de su producto o servicio en el propio entorno de crisis. Concentre sus mejores talentos en la competitividad del producto y el ahorro de costes.

2. Afronte las crisis desde estructuras muy flexibles.

La flexibilidad de las estructuras en la empresas le permitirá afrontar con ventaja la instrumentación de determinadas respuestas que pueden ser decisivas en épocas de crisis: cambios en el tipo de productos (más abaratos o con otras características, más duraderos, etc) ajustes en plantilla, externalización de servicios, cambios en los destinos de mercado, cambios tecnológicos, otros inputs, etc.

3. No siga tópicos que no haya contrastado.

Quizás haya escuchado que en épocas de crisis hay que reducir gastos superfluos, lo cual es un sabio consejo. Pero no meta en el saco de “gastos superfluos” lo primero que se le ocurra. Por ejemplo, la publicidad de bajo coste (la publicidad contextual, a través de Internet) le puede dar una ventaja decisiva respecto a sus consumidores.

4. Introduzca la inteligencia en sus negociaciones.

Negociar bien es siempre importante. Pero negociar bien en épocas de crisis es absolutamente fundamental y quizás decisivo. Introduzca la inteligencia en la negociación. Haga de la capacidad de negociar uno de los puntos fuertes de la empresa. Lo tendrá que hacer con los bancos, los proveedores, clientes, empleados… Al respecto:

  • Infunda al máximo confianza y solidez en su entorno (empleados, bancos, clientes…). Demuestre que está preparado para afrontar con éxito los peores escenarios de la crisis y que incluso podrá sarcarle el máximo partido a la crisis.
  • Fomente un espiritu positivo ante la crisis y un sentido de responsabilidad y sacrificio a las personas que le rodean, equipos directivos, personal de la empresa en general.
  • Rodéese del talento de su empresa y estimúlelo. No deje que la crisis por muy fuerte que sea, innude de pesimismo a sus equipos.

Y que Dios nos coja confesados…