Oporto con niños en verano

Consejos para visitar Oporto en un día con bebés o niños pequeños

Este verano estábamos de vacaciones en el sur de Galicia, a una hora de oporto y decidimos ir a pasar un día a Oporto. La sorpresa fue, que, aunque nos habían avisado de las cuestas de Oporto y de lo turístico que es Oporto, no podíamos imaginar lo que vivimos en la principal ciudad portuguesa. 
 
 
Viajar a oporto con niños en verano es para valorarlo, ¡eso lo primero!
Si decides hacerlo estas son algunas de las cosas que tienes que tener en cuenta sí vas Oporto con niños en julio y agosto? 
  • Hay muchísima gente, el control para que ellos se muevan y puedan disfrutar es poco
  • Las colas son infinitas, su paciencia y agotamiento va en aumento.
  • La cola para visitar la biblioteca / librería de Harry Potter da la vuelta a la esquina, por lo que si tus niños son muy fans, debes ir muy temprano o comprar las entradas con anterioridad. 
  • Hace muchísimo calor ¡todo el calor que podáis imaginar! Por ello, si vas a Oporto en verano con niños, llévalos muy frescos de ropa, con cantimplora frescas de agua y zapatillas de deporte. ¿Zapatillas de deporte en agosto? ¡La respuesta definitiva es sí! Son todo cuesta y empedrados que resbalan, por ello, lo mejor, un calzado cómodo y antideslizante. 
Nosotros viajábamos con Mateo, nuestro bebé. No ha hecho los 2 años aún (tiene 23 meses). Por ello me gustaría daros unos consejos para viajar a oporto con bebés o niños pequeños, basados en nuestra experiencia.
  • Sí vais con carricoche… paciencia!. Nosotros tenemos un bugaboo bee5 y cómo tiene las ruedas pequeñas se quedaba enganchado en todos los empedrados. Los cochecitos tipo Camaleon y otros más grandes, parecían cómodos. 
  • En Oporto en verano hace calor por lo que es recomendableLlevar varias camisetas finas de algodón de cambio, van a sudar mucho los bebés. Sea como sea, al brazo, corriendo o en el carro… sudan. También es recomendable llevar mucha agua. Gorra y crema solar. 
  • Bajar a la rivera… hay muchísimo sitio para que pueda correr, moverse y no estar todo el rato sentado y cansado de estar en carro o en brazo. 
  • Los puentes, los barcos… todo era increíble para él, así que pasábamos más veces de las necesarias jejeje pero la zona del río, les encantará.
  • Usamos el teleférico para bajar, no es barato, los bebés no pagan y es cómodo para evitar más cuesta abajo (la versión más económica es un autobús que hay del Corte Inglés). Creo que nos costó 6€ por adulto solo ida. A Mateo le encantó “volar” por encima de las palomas y los tejados.
  • Comimos en el mercado ¡recomendado 100%! En el puesto de todo bacalao pedimos un arroz caldoso con bacalao que fue exitazo para Mateo, le encantó.
  • Paseamos por el río y el iba corriendo y feliz persiguiendo palomas y luego subimos con el funicular para evitar de nuevo un tramo de cuestas grandes para volver al parking donde teníamos el coche (al lado de la librería de Harry Potter). 
Oporto es una ciudad preciosa, antigua, oscura y con mucha vida. Pero creo que nosotros, hasta que no tengamos a los hijos adolescentes… no volveremos. Es agotador visitar Oporto en agosto y con niños, más de 33 grados, cuestas y aglomeraciones. Pero, si hubiésemos sabido todo esto, hubiese sido más llevadero. 
 
Ah!!! Y también, podéis alquilar unos cochecitos tipo golf y te recorren los principales puntos, a los nenes se les veía felices y no es tan cansado. Con todo reservado de antemano es más fácil.
 
María P.
 
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