Turismo rural en Portugal

Los mejores hoteles rurales de Portugal

Sitios rurales en Portugal recomendados por los expertos de la sección Travel del diario británico The Guardian como los mejores lugares para practicar el turismo rural en Portugal. En portugal los hoteles rurales se conocen como quintas.
Hoteles rurales en portugal

Quinta deAlcaidaria-Mór Ribatejo

Este señorío ha estado en la familia durante 300 años y constituye cada centímetro de la gran casa de campo: con sus jardines cubiertos y una capilla del siglo XIV. La casa principal es un edificio esbelto, con corrientes de luz en elegantes habitaciones de techos altos, arcos y suelos de mármol. En lo alto de la colina hay una atractiva casa con cocina, mientras que las habitaciones que se alquilan con desayuno (Bed&Breakfast) se encuentran en el edificio principal. Se puede esperar encontrar aparadores antiguos, camas, sillas cómodas y, tal vez, una gran bañera con patas de garras.

Añádanse a esto unas vistas estupendas y una piscina tranquila.

Quinta Dimalago Algarve

Silves es la ciudad más antigua del Algarve y Quinta Dimalago ofrece unas fantásticas vistas de su castillo árabe, especialmente magnífica cuando se ilumina por la noche. El gran y hermoso jardín tropical, con una piscina natural y cascadas, se encuentra en una ruta de migración de aves y es un refugio de vida silvestre. Se puede elegir entre la casa de 200 años renovada y la quinta, de nueva construcción, cuya modesta cubierta esconde un interior con una decoración sorprendente y magníficamente bien amueblado y equipado. Dispone de amplias habitaciones con ventilación natural, y unos paneles solares y la recolección de aguas pluviales reflejan la conciencia ecologista de sus encantadores propietarios de origen holandés.

Quinta da FonteBispo Algarve

Para disfrutar de un clima suave y la cercanía al mar en las suaves colinas del interior del Algarve. Esta antigua granja es un edificio largo, bajo y de color blanco, con bonitas chimeneas y unas bandas anchas de color azul alrededor de las puertas y ventanas.

Algunas partes de la finca tienen 200 años de antigüedad, pero han sido completamente renovadas. Las seis suites que se encuentran en las dependencias reconvertidas, frente a un patio central empedrado, se han diseñado pensando en las familias: las salas de estar de planta abierta cuentan con camas que se pliegan en forma de sofás y acogedoras chimeneas para los días de invierno. El restaurante sirve comida portuguesa (deliciosos quesos y chorizo) y hay una sauna, tenis de mesa, piscina y un mini gimnasio.

Quinta da Bouca d’Arques Minho

En los terrenos de una gran casa señorial de 300 años de antigüedad, estos modernos apartamentos son pura elegancia minimalista. Hay viejos muros de piedra, paneles de vidrio contemporáneos y arte moderno, mientras que los lujosos cuartos de baño tienen azulejos pintados a mano, bañeras profundas y toallas suaves. Se puede empezar el día con un desayuno en la terraza o en el salón, con sus mullidos sofás, para luego trasladarse a las tumbonas de madera que hay junto a la piscina antes de explorar los patios y los viñedos.

Quinta das Sequoias Extremadura

Escondida en un bosque profundo, esta larga quinta de dos pisos y color blanco, que data de 1870, está llena de encantos y tiene unas vistas de ensueño de palacios y castillos.

Los pasillos y las paredes están adornados con pinturas y esculturas de algunos de los artistas más destacados de Portugal, junto con fascinantes piezas antiguas de todo el mundo. Las habitaciones son individuales, con camas talladas, muebles de caoba pulida y alfombras en los pisos de baldosas. Frente a la casa, el jardín desciende hacia unas terrazas con césped, pérgolas y una vegetación exuberante, y va a dar a una piscina con vistas.

Hoteles rurales en Portugal cerca de la costa

Quinta dos Raposeiros Extremadura

Con unas fabulosas vistas que recorren un valle cubierto de pinos hasta las playas en torno a Ericeira, uno de los mejores lugares de Europa para hacer surf y una caminata de 20 minutos. Los modernos apartamentos, perfectamente escondidos en un edificio de piedra color melocotón, son aireados, sencillos y ordenados; y tienen un estilo limpio y fresco y unos colores claros y luminosos.

Quinta dasAchadas Algarve

El camino de aproximación es una delicia, a través de arboledas de olivos, almendros y naranjos que dan paso a un jardín subtropical, donde compiten el maguey y la palma, el geranio y las buganvillas, los pinos y el jazmín. Cuenta una piscina climatizada de agua salada, una cabaña con bar, una bañera de hidromasaje y una pequeña zona de juegos para los niños. Las habitaciones, cada una con una pequeña terraza, se encuentran en un granero y establo reconvertidos y son con vistas a los jardines. Son de estilo rústico del Algarve, con techos de madera, paredes blancas, arte moderno y hermosas antigüedades del país. Cuando hace frío se puede desayunar en un acogedor comedor, pero la mayor parte del año, el clima es lo suficientemente suave como para sentarse en la terraza de la azotea con vistas.

Quinta de Santo Amaro Extremadura

Mirando a las montañas de Arrábida, esta elegante Quinta tiene un ambiente deliciosamente hogareño. Su hermoso jardín cuenta con caminos sombreados y una discreta piscina. Es el tipo de lugar del que nadie quiere irse. El desayuno es una fiesta autoservicio de panes caseros, mermeladas, quesos, huevos y beicon, naranjas de cosecha propia y fresas de los vecinos cuando están en temporada. Es fácil viajar en coche a Lisboa y las playas de la península de Setúbal están muy cerca; también vale la pena acercarse a las bodegas de vino Fonseca.

Quinta da Cebola Vermelha Algarve

Esta antigua casa de campo, a 15 minutos del mar y alejada del bullicio de algunos de los complejos turísticos del Algarve, tiene mucha personalidad. Tiene un aire marroquí y los dormitorios están llenos de color. La piscina es enorme y cuenta con sombrillas de paja y elegantes tumbonas, además de un fragante jardín con naranjos a un lado; ideal para un aperitivo. También hay unos magníficos olivos.

Quinta das Vinhas Madeira

Una de las casas señoriales más antiguas de esta isla portuguesa. Está flanqueada por las montañas y las vistas recorren sus viñedos hasta el mar. La granja del siglo XVII -con pisos de baldosas, techos de madera y azulejos pintados a mano- emana tradición. El comedor -donde la comida y los vinos son deliciosos- se encuentra ahora en la antigua cocina y la vieja sala de oración es una sala de lectura; ambas habitaciones están adornadas con elegantes antigüedades. Este ambiente tranquilo y encantador se extiende a los exuberantes jardines, donde se puede pasear entre los tulipanes y las trompetas de ángel y, tal vez, coger una fruta de la pasión o dos. Luego, volver a por un vaso del fino madeira de la Quinta.

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Quinta da Mata Chaves

La comida en esta hermosa y restaurada casa del siglo XVII es un placer: para el desayuno, pequeños pasteles, pan casero, jamón Chaves y chorizo ahumado; y para la cena, servida en una mesa de 12 comensales, quizá un guiso y un buen vino de Valpacos. Las habitaciones también son especiales, con suelos de castaño, techos de paneles oscuros, muros de piedra y azulejos pintados a mano. En los jardines bien cuidados hay dos pistas de tenis y una piscina. Hay bicicletas que se pueden utilizar y tranquilos caminos que recorren las laderas boscosas de las montañas de Brunheiro.

Quinta do Rio da o Beira

Perfecta para los amantes del aire libre: el entorno es un sueño. La casa se esconde entre un grupo de robles antiguos, en las orillas de la pequeña laguna. Las habitaciones no son grandes, pero sí luminosas, los baños son modernos y hay un montón de terrazas con unas vistas increíbles al río. En verano, se pasa la mayor parte del tiempo al aire libre. Con canoas, un bote de remos y una tabla de windsurf que los clientes pueden utilizar, es un lugar idílico para pasar unas vacaciones deportivas.

Quinta Vale de Marmelos Alentejo

Se puede ver España desde la ventana del dormitorio, a través de bosques de naranjos, limoneros y olivos. Se trata de un alojamiento de agroturismo, situado en un edificio neogótico, con techos extraordinariamente altos. Las habitaciones tienen su propia entrada independiente, son simples y están limpias y decoradas con mobiliario alentejano pintado a mano. Pedir la que tiene terraza. En los campos hay un cerdo, ovejas y gatos dormitando y, al amanecer, una pareja residente de cárabos. Y una piscina nueva.

Quinta de Sao Vicente Minho

Los perros dormitando a la sombra marcan el ritmo de esta tradicional casa de campo de Minho cubierta de buganvillas, ideal para aquellos que aman la paz y la tranquilidad, los paseos por el campo y el canto de los pájaros. Cuenta con un salón enorme que parece más un jardín de invierno, con grandes ventanales a ambos lados, fotos familiares, una estufa de leña y muchos sofás. El comedor está fuera, en un extremo. Para el desayuno habrá un gran despliegue y se tendrá la oportunidad de admirar una gran colección de porcelana antigua. Cuando hace bueno se puede comer bajo los naranjos, con vistas a las colinas circundantes y las vides de la fruta del kiwi de la finca. Las habitaciones son grandes y con antigüedades únicas.

Quinta do Passadouro Douro

Esta es una típica quinta productora de vino de Oporto, perfectamente situada sobre un pequeño río, e impregnada de un toque decorativo hogareño pero con estilo. Ronald, el propietario de origen holandés, organiza caminatas y rutas del vino. Su pareja, Jet, cocina y las cenas son muy divertidas. Los anfitriones viven en el pueblo de al lado, pero vuelven para preparar un buen desayuno antes de que nadie se levante. Las vistas se extienden a lo largo del valle, hasta los viñedos del fondo, y a través de los olivos y enebros se puede vislumbrar el río. Se puede descansar en una tumbona en el jardín, cenar en la terraza o coger el tren en Pinhao para realizar un viaje a lo largo del Duero. Se trata de un sitio extraordinariamente tranquilo y relajante, y muy bien de precio.

Hoteles rurales en Portugal alejados de todo

Quinta do Barranco da Estrada Alentejo

Abrazando la orilla de uno de los mayores lagos de la región del Alentejo, esta quinta es el cielo para los amantes de la belleza salvaje. La zona cuenta con un microclima que mantiene el agua lo suficientemente caliente como para disfrutar de una larga temporada de baño y nutre a una increíble variedad de vida vegetal y animal; si se visita en primavera se encontrarán las flores silvestres en todo su esplendor. Se tardaron 10 años en completar la reforma ecológica de la casa original de planta baja y luego se le añadió una fila de habitaciones. Las habitaciones son luminosas, aireadas y sencillas, y disponen de terrazas con unas vistas impresionantes del lago. Hay una terraza adornada con vides para los días calurosos de verano, mientras que otras terrazas tienen hibiscos, adelfas, palmeras, jazmines, grafito y cactus. Seguir el camino hasta el embarcadero donde se puede navegar en canoa, pescar cangrejos de río, practicar vela y esquí acuático o pasear por la costa.

Quinta das Mestras Beira

La antigua alquería situada en sus siete hectáreas está rodeada por bosques de pinos y olivares; la Serra da Estrela, la cordillera más alta de Portugal, se eleva noblemente al fondo. Las habitaciones reciben el nombre del color de cada uno de sus techos de madera inclinados: Verde, Amarilla y Rosa. En lo alto de la colina, hay dos cabañas con cocina que comparten un baño. Un lugar divertido para alojarse en uno de los rincones verdes más bellos de Portugal.

Quinta da Pindella Minho

A pesar de estar muy cerca de Oporto, se trata de una zona muy tranquila. La granja orgánica de 80 hectáreas se encuentra en un valle ancho y hermoso, y ha estado en la familia durante 600 años. Las cabañas con cocina se encuentran escondidas, bien alejadas entre sí y lejos también de la encantadora casa principal del siglo XV. Soutelo, la casa de campo de mayor tamaño, es del siglo XVII, sólida y tradicional; una típica vivienda de Minho. Dispone de grandes y cómodas habitaciones con baño independiente y una cocina bien equipada, con mucho espacio. Bouca, antigua casa del administrador de la granja, es contemporánea, elegante y realmente encantadora.

Quinta do Rio Touro Extremadura

La familia Reino ha plantado más de 5.000 árboles en su granja en el Parque Natural de Sintra-Cascais. Con exuberantes jardines orgánicos llenos de fruta: melocotones, plátanos, fresas y, sobre todo, limones. Elegir entre las habitaciones de la casa principal, con sus balcones y vistas al mar, u optar por una sala más privada en la pequeña casa al pie del jardín. Los desayunos orgánicos con productos de origen local son excepcionales: huevos frescos de casa, pasteles de la zona, quesos frescos, su propia miel, mermelada y salsa de calabaza

Quinta da Dourada Alentejo

Una hermosa granja en un entorno muy frondoso.. Los apartamentos son de una sola planta y de estilo rústico, con vigas oscuras que cruzan los techos y alfombras simples que suavizan los suelos de pizarra negra. Las paredes son blancas, dispone de duchas inteligentes, cocinas diminutas y bolsas de pan de lino de color blanco colgadas fuera en la puerta para la entrega de la mañana. Unos caminos bordeados por muros de piedra conducen a los restos de una antigua plantación de castañas dulces y a una maravillosa piscina. 
Fuente: The Guardian
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