¿Cuándo aplicar frío o calor en una lesión?

Aplicar frío o calor en una lesión depende mucho del tipo de lesión sufrida. Hay lesiones que mejoran con el frío y otras con el calor y hay casos en los que se pueden aplicar ambos técnicas. Te contamos en que momento es adecuado aplicar calor o frío dependiendo del tipo de lesión.

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¿Cuándo aplicar calor en una lesión?

Podemos aplicar calor para dolores musculares o articulares en los que no hay inflamación o hinchazón. Dolor  de articulaciones, contracturas de los músculos. 

El calor es conveniente aplicarlo si tenemos una lesión y queremos hacer ejercicio. Se aplica antes de hacer el ejercicio para ayudar a aflojar los músculos y relajar la zona con dolor.

¿Cómo se aplica el calor en una lesión?

La mejor manera de aplicar el calor sobre la zona dañada es con una toalla empapada en agua caliente (es conveniente mantener el agua caliente para que, a medida que la toalla vaya enfriándose, podamos volver a sumergirla cuantas veces queramos para volver a calentar la toalla).

¿Durante cuanto tiempo se aplica el calor en una lesión?

Antes de salir a correr (por ejemplo) es conveniente aplicar calor sobre la zona dañada durante unos 5 – 10 minutos.

¿Cuándo aplicar frío en una lesión?

El frío se aplica  inmediatamente después de sufrir una lesión aguda (por ejemplo un esguince) que nos produce dolor, inflamación, también podemos aplicar frío para calmar los músculos después de ejercicio intensivo. Una bañera con hielo ayudará a que tus músculos se recuperen después de un día repleto de actividades físicas.

¿Cómo se aplica el frío en una lesión?

El frío puede aplicarse utilizando un “ice pack” (que puede ser una bolsa de plástico con hielo dentro; una bolsa con verduras congeladas; o incluso una botella de agua congelada). Es recomendable usar una toalla para que el hielo no esté en contacto directo con la piel.

¿Durante cuanto tiempo se aplica el frío en una lesión?

Hay que aplicar el hielo durante más o menos 15 – 20 minutos unas 3 – 5 veces al día.
Para lesiones agudas, sería conveniente aplicar el hielo solo durante las primeras 24 – 48 horas desde el momento de la lesión. Para las lesiones crónicas, en cambio, es recomendable aplicar el frío cuando se resiente la zona y reaparece el dolor de la lesión.

 

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