11 Hábitos que te robaban la felicidad el año pasado (y que este año evitarás)

Es el momento de purgar algunos malos hábitos y comenzar un NUEVO AÑO. Es el momento de aprender de nuestros errores, y no permitir ser conquistados por ellos. Es el momento de eliminar los hábitos que te dañan. Es el momento de ser feliz. 

hábitos que te roban la felicidad

Evita estos 11 hábitos, por tu bien:  

1. Dejar que las derrotas del ayer destruyan tu hoy

No puedes cambiar lo que pasó, pero puedes dejar que te haga más fuerte y decidido. El viaje a la madurez emocional requiere que revises todos los eventos y experiencias de tu vida para que encuentres la enseñanza de cada uno.

Llegará un momento en tu vida que finalmente lo consigas. Y ese momento será cuando en medio de toda la vacilación y frustración de esos momentos pasados tu cabeza diga “¡BASTA!”.

Ese será el punto de inflexión que en última instancia te conducirá a la sanación y el crecimiento. A medida que vaya pasando el nuevo año:

  •  cierra la puerta a tu pasado,
  •  abre la puerta a tu futuro,
  •  respira profundamente,
  •  da un paso adelante
  •  y comienza un nuevo capítulo en tu vida.

2. Quedarte exclusivamente con lo que ya sabes

hábitos que te roban la felicidad

Cuando dejas de aprender dejas de vivir, esa es la verdad. La riqueza no reside en el territorio cómodo y familiar. Es cuando sales fuera, a la aventura, cuando creces y te haces más fuerte.

Debes mantener tus valores, y al mismo tiempo abrir tu corazón y tu mente a nuevas ideas. No creas que conoces algo simplemente por verlo desde una perspectiva. Encuentra maneras de desafiar tu comprensión actual de la vida y experimentarás y descubrirás mucho más de ella este año. Abre tu mente a nuevas experiencias. 

3. Resistirse a los inevitables y necesarios cambios de la vida

La única constante en la vida es el cambio. Y sí, este crecimiento puede ser doloroso. El cambio puede ser doloroso. Pero al final nada es tan doloroso como quedarse atascado en un lugar al que no perteneces.

No eres la misma persona que eras hace un año, hace un mes, o hace una semana. Siempre estás creciendo. Las experiencias no se detienen. Y es que así es la vida.

Se necesita una gran dosis de coraje para admitir que algo tiene que cambiar, y mucho más coraje todavía para aceptar la responsabilidad de hacer que el cambio suceda. Todo esfuerzo para hacerlo merecerá la pena.

4. Dejar que los demás definan tus límites

hábitos que te roban la felicidad

Algunas personas te matarán con el tiempo si les dejas. Y lo harán con pequeñas frases, aparentemente inofensivas, como: “sé realista”, “de sueños no se vive”, etc. Cuando te pase esto en lugar de escucharle, cierra tus oídos y escucha a tu voz interior. 

Recuerda que el verdadero éxito en la vida no es lo que los demás ven, sino como te sientes tú. Llegará un momento en el que tu espalda esté entre la espada y la pared y te darás cuenta que todo lo que puedes hacer es decir “lo siento, estoy haciendo las cosas a mi manera esta vez”.

Ese es el momento de dejar de vivir la vida de otra persona y empezar a vivir lo que realmente quieres. Ahí es cuando empiezas a vivir tu vida de acuerdo a tus valores y principios. Ahí es cuando empiezas a ser libre y feliz. 

5. Centrarte en la historia de los demás y no en la tuya propia

Tienes todo lo necesario para convertirte en lo que eres capaz de ser. Los cambios increíbles suceden cuando decides tomar el control. Cuando consumes menos y creas más. Cuando te niegas a que otros piensen, hablen y decidan por ti. Esto significa aprender a respetar y utilizar tus propias ideas e instintos para escribir tu historia. Si deseas que esta historia se eleve a nuevos niveles este año hay que despejar el camino, reducir el tiempo en los pozos y recoger las cosas que te dan alas. Mantén tus mejores deseos y tus objetivos más grandes cerca del corazón y dedica tiempo a ellos todos los días. Haz cada día pequeñas cosas que te acerquen a donde quieras estar en un mañana.

6. Centrarte en cada pequeño problema

La mayor parte de nuestra felicidad o desgracia depende de nuestra actitud, y no de las circunstancias. Si estás estrasado por algo es más por tu interpretación de la situación que por la situación en sí. En otras palabras, la frustración y el estrés provienen de la manera en qué reaccionas, y no de la manera en que las cosas son. Ajusta tu actitud y la frustración y el estrés se habrán ido.

7. Ser más cariñoso con los demás que contigo mismo

La vida es más fácil cuando eres tu propio mejor amigo. Así que no seas demasiado duro contigo ni dejes de tomarte en cuenta. Ya habrá gente que haga ambas cosas por ti. No hay nada de egoísta en auto-cuidarse. Así que cuídate y quiérete de tal manera que los demás puedan disfrutar de la persona alegre y magnífica que eres.

8. Esperar que los demás sean tan amables y cariñosos como tú

En pocas palabras: vas a acabar muy decepcionado si esperas que la gente haga por ti lo que tú haces por ellos. No tienes que actuar con los demás esperando que ellos actúen de la misma forma contigo. Da más y espera menos. Verás como eres más feliz.

9. Querer tener la razón por encima de todo (y de todos)

Cuando de repente es más importante ganar argumentos que querer a las personas, necesitamos empezar de nuevo con nuestras prioridades. A las personas seguras de sí mismas no les importa equivocarse. Saben que la búsqueda de la verdad es mucho más importante que tener razón. Y cuando se equivocan, tienen la suficiente seguridad como para retroceder y apreciar la lección aprendida. De hecho, muchas veces deberíamos elegir equivocarnos, no porque realmente lo hayamos hecho, sino porque aprendemos a valorar más nuestras relaciones que nuestro orgullo. Cuando dos personas que se importan una a la otra se pelean, ambos se equivocan. No debemos llegar nunca a un resultado superficial sobre el amor y el compromiso con nuestras relaciones. Por eso el que se disculpa primero es el que primero acierta.

10. Aferrarse a alguien que te hiere continuamente

hábitos que te roban la felicidad

A veces hay que alejarse de ciertas personas.
No porque no te importan, sino porque no les importas tú a ellos.
 
El perdón es importante, pero soy de las que piensan que querer es también no tener que pedir perdón más de una vez. Y es que tienes que aceptar que hay personas que no se preocupan realmente por ti.
 
Es una píldora difícil de tragar, pero es la medicina necesaria. No te esfuerces por impresionarles nunca más. No pierdas ni un segundo de tu tiempo demostrándoles algo. Pasa tu tiempo con quien esté dispuesto a pasarlo contigo.

11. Esperar a que nunca perderás nada

A veces es difícil de entender, pero todo pasa por alguna razón. Debemos conocer el dolor de la pérdida, ya que sino tendríamos tan poca compasión que nos convertiríamos en monstruos cabezudos de egoísmo que nunca seríamos felices con nada. El terrible dolor de la pérdida enseña humildad a nuestro orgullo. Tiene el poder de calentar a un corazón frío y sacar la mejor versión de una persona. Así que recuerda que ningún libro es sólo un capítulo. Ningún capítulo cuenta la historia completa. Sigue pasando las páginas… Nunca es demasiado tarde para dar un paso en la dirección correcta. Nunca es demasiado tarde para ser la persona que podrías haber sido. Las cosas pueden cambiar si quieres, a cualquier edad. Aquí y ahora tienes la oportunidad de tu vida. Aprovecha cada día. Yo, como siempre, te espero en la próxima. Un gran saludo y un abrazo, Andrea. Seguir leyendo:

2 Respuestas

  1. carlos sanchez 4 años ago
    • Andrea Méndez Mollá 4 años ago

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