7 Formas de preparar a los niños para una buena adolescencia

7 Maneras de criar hijos más inteligentes y felices 

Los hijos nunca han sido perfectos escuchando a sus padres, pero nunca han dejado de imitarlos. 

Niños felices


Cuando se le pregunta a los padres qué quieren para sus hijos lo tienen claro. Quieren que sus hijos sean inteligentes y felices, por supuesto. Y es que por lo que se ha comprobado el bienestar y la educación de los hijos es más importante para los padres que cualquier otra cosa. Y ya no sólo para los padres, el desarrollo intelectual y el bienestar de los jóvenes es un asunto que preocupa a la sociedad. Después de una densa investigación me puedo permitir decir que: 

1. Menos palabras y más acciones. El buen ejemplo por encima de todo 

No es lo que dices. Es cómo vives tu vida cada día de tu existencia. No le digas a tus hijos cómo vivir. Vive y deja que ellos lo observen. Lleva a la práctica lo que predicas o mejor no prediques. Un padre, una madre es la figura de ejemplo más cercana para un hijo. En otras palabras, sé el cambio que quieres ver en tu hijo. 

2. Reduce TU estrés, y por tanto el estrés en casa 

No es fácil, lo sé, pero no creo que tus hijos deseen otra cosa más que tener a sus padres felices y menos estresados. En una encuesta publicada en el libro “The Secrets of Happy Families” (Los secretos de las familias felices) un investigador preguntó a los niños: “Si se te concediera un deseo sobre tus padres, ¿cuál sería?” Los padres creyeron que sus hijos dirían algo sobre que pasaran más tiempo con ellos. Estaban equivocados. El deseo más común que pedían era que sus padres estuvieran menos cansados y estresados. Querían que su hogar fuera un lugar menos estresado donde vivir. El libro también pasa a discutir diversos estudios que demuestran que el estrés parental agota el sistema inmunológico de los niños y aumenta el riesgo de enfermedades mentales y físicas. 

3. Cree en ellos 

El mayor elogio que puedes darle a tu hijo es creer en él. Hacerles saber que te importan. Cuando veas algo bello, verdadero y bueno ellos no dudes en expresarles tu admiración. Cuando veas algo que no es bello, bueno ni verdadero en ellos no dudes en orientarles desde el amor. El simple hecho de creer que tu hijo es capaz y digno marca una gran diferencia. En “The Heart of Social Psychology” (El corazón de la psicología social) un estudio de investigación, se le dijo a varios maestros que contaban en su clase con niños por encima de la media académicamente hablando. Estos estudiantes eran elegidos al azar, es decir, no tenían por qué estar por encima de la media. Sin embargo, al final del año escolar el 30% de los niños que de manera arbitraria habían sido elegidos “por encima de la media” habían obtenido un promedio de +22 puntos en su CI, y casi todos habían aumentado en, al menos, 10 puntos. En definitiva, cuando se le dijo a los profesores que ciertos niños eran “mejores”, estos niños realmente lo hicieron mejor en la escuela. Cuando alguien a quien respetas cree en ti es la mejor ayuda que te pueden dar. Da esa oportunidad tú a tus hijos. 

4. Elogia a tu hijos por su esfuerzo, no por su inteligencia 

Puede sonar un poco contradictorio con el punto anterior. Pero cuando alabas los esfuerzos de un niño estás dándole atención a algo que ellos pueden controlar fácilmente: la cantidad de esfuerzo que depositan. Esto es inmensamente importante porque les estás enseñando (sin hacerlo) a persistir, a esforzarse, a que el crecimiento personal a través del trabajo es posible. Empiezan a entender que tienen el control sobre el éxito en su vida. Dicho esto, un consejo de sabios: no elogies a tus hijos sin ninguna razón. Asegúrate que tus alabanzas no sean gratuitas ya que si así lo son, cuando éstas cesen, los esfuerzos cesarán también. ¿Lo mejor que se puede hacer? Alabar siempre que esté justificado, y cuando tu hijo se atasque dale la oportunidad de aprender que hasta de los temas frustrantes se pueden trabajar y aprender. 

5. No leas A tus hijos, lee CON ellos 

Lee con ellos, no a ellos. No les permitas que se queden únicamente en las imágenes mientras tu haces el trabajo de leer toda la página. En su lugar, llama la atención de cada palabra. Señálalas. Señala las imágenes que las ilustran. La investigación confirma que esta táctica ayuda a la comprensión lectora de los niños. Cuando la lectura está enriquecida con una atención explícita se convierte en un manera muy eficaz de alfabetización temprana. Y mucho más importante que eso. Hace que el aprendizaje sea más divertido. Y como bien sabes los ratos divertidos son ratos felices en la mente de un niño. 

6. Asegúrate que tus hijos duermen lo suficiente cada noche 

Una mente cansada rara vez es constructiva. Según el libro “NurtureShock: New Thinking About Children” (NurtureShock: Nuevo pensamientos acerca de los niños) la falta de una hora de sueño convierte a un niño de sexto curso en uno de cuarto. Para decir esto se basa en un estudio publicado en el libro que es una réplica casi exacta de otro anterior sobre más de 3.000 estudiantes de secundaria, también publicado en el libro. Obviamente esto son promedios, pero la consistencia de ambos estudios destaca. Para los niños, 15 minutos menos de sueño cuentan. 

7. Ayuda a tus hijos a que tengan un diario de gratitud 

Mira que lo he pensado veces pero aún no me he decidido a escribir un artículo sobre los beneficios de tener un diario de gratitud (sin duda lo haré) pero también funciona para los niños. Extraído también del libro NutureShock: “El doctor Robert Emmons, de la Universidad de California, pidió a sus estudiantes mantener un diario de gratitud -durante 10 semanas los estudiantes hicieron listas de 5 cosas que les habían pasado la semana anterior y de las que estaban agradecidos- Los resultados fueron sorprendentes. Los estudiantes que mantuvieron el diario de gratitud durante esas 10 semanas fueron un 25% más felices, se mostraron más optimistas sobre el futuro, y enfermaron con menos frecuencia durante el ensayo controlado. Incluso hicieron más ejercicio. En pocas palabras: Los niños que mantienen un diario de gratitud son más felices, más optimistas, y más sanos. Tan pronto como tu hijo tenga la edad suficiente, ayúdale a iniciar uno. 

No me gustaría terminar sin decir algo…

Está claro que los niños felices y bien alimentados se convierten con más facilidad en personas de éxito. Una crianza saludable crea niños más felices que son más propensos a convertirse en exitosos, adultos de éxito a largo plazo. Además, la felicidad en sí misma, para todos nosotros, es una gran ventaja en una sociedad que se centra en el alto rendimiento. En promedio, las personas felices tienen más éxito que sus homólogos infelices en todos los ámbitos de la vida. Porque se sienten mejor, se esfuerzan más y obtienen mejores evaluaciones de desempeño, tienen más carreras de prestigio, ganan salarios más altos, y también son más propensos a mantener relaciones más felices y saludables. 

¿Qué añadirías a la lista? ¿Qué más pueden hacer los padres para criar niños felices e inteligentes? ¿Qué te ha enseñado la experiencia personal? Deja un comentario y comparte tus pensamientos e ideas. Yo, como siempre, te espero en la próxima. Un gran saludo y un abrazo, Andrea.

Andrea Méndez MolláAcerca de la autora de esta entrada

Andrea Méndez Mollá. Psicóloga y autora de diversos blogs orientados a la motivación, el liderazgo y la superación personal. Además, ofrece servicios de psicología a través de sus consultas online y siempre ha tenido una cosa clara: al lado del que sufre siempre debe haber alguien que ame.

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