Ser madre y empresaria

ser madre trabajadora

 

Es difícil encontrar una receta que nos diga qué hacer ante determinadas situaciones de la vida. Ser madre y trabajar fuera de casa es una de ellas. Muchas madres no se plantean dejar de trabajar, bien por obligación, bien porque sencillamente les gusta, disfrutan y les hace sentirse plenas como personas.

Ser madre trabajadora es una de esas situaciones en las que es muy difícil encontrar la receta que nos haga encontrar el equilibrio perfecto. El balance ideal entre dormir, trabajar, cuidar a los niños y vivir.
En este post (y en algunos de los siguientes posts de Empresa) hablaremos de experiencias de madres que son empresarias y madres que trabajan. Su testimonio para conciliar vida familiar y laboral nos puede servir de ejemplo en nuestras vidas.

Comenzamos con una de las bloggeras más famosas de Estados Unidos: Joanna Goddard, del blog A Cup of Jo que afirma que tal vez el equilibrio no existe. El día sólo tiene 24 horas y si deseas pasar el tiempo jugando con tus hijos, saliendo con amigos, reunirte con socios y clientes, tener un trabajo que te gusta y tener tiempo para tomar un baño o leer un libro, quizá no puedas llegar a hacer todas estas cosas. Así que céntrate en lo importante y en la administración del tiempo. Nadie tiene el 100% resuelto. Constantemente hay que cambiar agendas, horarios y planes para que todo funcione. Los hijos cogen catarros, los socios o los clientes modifican sus peticiones iniciales y, a veces, una gotera puede romper tus planes. Lo que no tiene que hacer es cambiar tus objetivos.

Para Joanna, si deseas alcanzar un elevado status profesional, tienes que trabajar más horas de las que quizá te gustaría (por las noches, los fines de semana). Si quieres llegar más alto tienes que sacrificar tiempo con tu familia y si quieres estar con tu familia tienes que sacrificar algunas aspiraciones profesionales. Muchas madres trabajan mucho por la noche, cuando sus bebés están durmiendo. Es una elección personal el cómo se balancea la carrera profesional y la vida personal. Solo hay que pensar en que vale la pena.

Para ella, cada madre tiene sus propias prioridades, presiones y filosofías. Hay madres que creen que no deberían trabajar y madres que creen que deben trabajar. Otras madres cuya prioridad es no viajar o no pasar la noche lejos de sus hijos y, en cambio, otras que hasta las vacaciones las quieren sin los peques.

No hay maneras correctas de hacerlo. Hay tantas maneras como madres. Cada una debe saber qué le funciona. Y si no funciona, tomarse un respiro y pensar.

¿Eres madre y empresaria? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios para ayudar a otras madres que quieran trabajar por su cuenta o montar su propio negocio.