Sella. Los almendros en flor

A finales de Enero florecen los almendros en la montaña alicantina. A veces, antes. Pero depende fundamentalmente del estado del tiempo y de la altitud sobre el nivel del mar a la que estén situados los bancales de almendros. Así, uno de los lugares en donde mejor se puede contemplar el inicio de la primavera anunciado por la flor del almendro es el pueblo de Sella. Pertenece a la comarca de la Marina Baixa, en la provincia de Alicante y junto con sus vecinos pueblos, Relleu, Orcheta y Finestrat, configuran una zona muy bella de la montaña alicantina cercana al mar. Situado a poco más de 400 metros de altitud y a tan sólo 18 Kilómetros de la costa es un pueblo de algo más de 600 habitantes, tomado por el turismo en verano y residencia habitual de bastantes europeos que han buscado en este sitio su retiro jubilar.


Se llega a Sella por la carretera local CV 770 que partiendo de Villajoyosa pasa por el pantano de Amadorio y por el pueblo de Orcheta. Dejando a la derecha el desvío a Finestrat y la mole del Puig Campana en poco más de 10 minutos estamos en el pueblo y podemos dejar el coche en un amplio aparcamiento situado en la entrada.
El pueblo presenta su fachada al sur, al sol, destacando entre sus casas la iglesia y más arriba, en lo alto de la colina, la ermita a la que se llega siguiendo un sendero zigzagueante. Sus calles principales son estrechas, configuradas como si fueran bancales en terraza al igual que los campos que la rodean. La plaza Mayor, situada en el centro del pueblo, más parece una calle ensanchada que una plaza. De ella arranca el camino hacia la ermita como continuación de una de las calles que suben en cuesta.

El paisaje es bellísimo y el silencio que se va generando conforme vas avanzando tan solo se ve alterado por tus propios jadeos producidos por el esfuerzo realizado al subir una cuesta tan empinada. Desde arriba se puede contemplar el Puig Campana, con la famosa brecha producida, según la leyenda, por Roldán, lugarteniente de Carlomagno, al lanzar un espadazo defensivo contra el moro que le atacaba y que éste esquivó. Otra leyenda dice que fue producida por la espada de San Jorge para evitar que le alcanzase el Dragón que le perseguía. Hay quien dice también que el tajo fue producido por la espada de un caballero para conseguir alargar el atardecer y que los últimos rayos del sol iluminaran más tiempo a su amada, postrada y enferma. Ahora bien, todas las leyendas están de acuerdo en que la isla situada enfrente de Benidorm es precisamente el tajo que le falta al Puig Campana.
Sella dispone de varios bares y restaurantes donde comer. La mayoría están situados en la misma carretera que sigue hacia Alcoy, pero también en la Plaza Mayor se puede encontrar un par de bares con verdadero sabor a pueblo en los que se puede degustar platos y tapas típicos de la zona. Después de descansar un rato y de tomar un pequeño refrigerio en uno de ellos, regresé por donde había llegado recordando la frase escrita por Wenceslao Fernández Flores, después de haber visitado Alicante, en su libro sobre viajes “La conquista del horizonte” publicado en 1942: “Ya sé donde se refugia la primavera cuando el invierno baja del norte…”

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