Los origenes de la ciudad

La subida de la ciudad esta conectado con la historia de la civilización. Mientras familias y después grupos de familias tenían que sobrevivir, a menudo compartiendo zonas donde cazaban y cultos religiosos, la vida en las ciudades grandes llego a ser mas estructurada y controlada. La gente empezaron a desarrollar el lenguaje y la escritura. Aprendieron a cantar, dibujar, comprar y vender y se relacionaban bajo la ley.

Lewis Mumford en su libro idiosincrásico ‘La Ciudad en Historia’ (1961), vio los origines de la vida urbana en la formación de pueblos hace unos 15,000 años. Dice que ‘la cuidad moderna a pesar de todo su acero y cristales es todavía una cultura relacionado con la edad de piedra’. Las antiguas costumbres se mantenían y sobrevivían durante el desarrollo de la vida urbana. Sin embargo, Mumford dice que la transición de una sociedad abierta a una comunidad amorfa amurallada significaba que las nuevas costumbres, eficaces, rigurosas, duras y a veces sádicas reemplazaron al lugar de las costumbres antiguas, rutinarios’.

La monarquía estuvo en el corazón de la ciudad primitiva, dice Mumford, apoyada por la religión a veces se mezclaban. También dice que fue el cazador cacique y su influencia la que fue el catalizador para convertir las pequeñas comunidades en comunidades amuralladas en zonas urbanas.

Los origines de la ciudad fueron en el este no en el oeste. Es posible ver sus origines de hace 5000 años. Conocemos Ur, Ñipar, Uruk,Thebes, Heliopolis, Assur, Nineveh, y Babylon pero sus origines están envueltos en misterio. Todas estaban en una zona geográfica restringida que dependían en la irrigación de las humedales y del control de grandes ríos.

Escribiré sobre las ciudades de Europa, pero las primeras ciudades de Mesopotámica, Grecia y Egipto, las costumbres de sus sociedades, sus conocimientos, sus bibliotecas, sus planificaciones de las calles y sus lugares sagradas fueron todos prototipos para las ciudades actuales y son de las que vamos a hablar en las próximas semanas.