Ayudar a los adolescentes a hacer deporte

Si el único ejercicio que practican nuestros hijos es subir las escaleras y cerrar de un portazo la puerta de sus habitaciones, puede que sea el momento de empezar a motivarlos para que prueben otras formas de ejercicio más civilizadas.

ayudar-a-los-adolescentes-a-hacer-deporte

Además de mantenerse estilizados y en forma, los niños que son activos durante la adolescencia —edad en la que la participación en deportes organizados y la educación física disminuyen— tienen menos riesgo de padecer una enfermedad coronaria, diabetes y otras enfermedades crónicas más tarde en su vida. Además, los estudios han demostrado que los adolescentes que practican ejercicio regularmente tienen mayor autoestima, obtienen mejores resultados escolares y es menos probable que caigan en comportamientos de riesgo, como fumar y consumir alcohol o drogas ilegales, y mantener relaciones sexuales sin protección.

Pero en ocasiones, puede ser difícil motivar a un adolescente para que haga ejercicio. A continuación, se indican cinco trucos sencillos para motivarlos y encaminarlos hacia un estilo de vida saludable.

1) Ejercer de líder: el viejo dicho “donde va uno van todos” es real tenga el niño dos años o 22, especialmente cuando se trata de hacer ejercicio. Por ejemplo, si nos pasamos el rato quejándonos mientras entrenamos, el niño enseguida lo asociará con una tarea latosa. No es necesario que dominemos todos los deportes para mostrarle nuestro entusiasmo por la actividad física, bastará con que vea que disfrutamos haciendo ejercicio.

2) Dejar elegir: potencia sus hábitos de ejercicio e incrementa las posibilidades de que integre la actividad física como parte de su vida cotidiana permitiéndole elegir las actividades físicas que más le interesen. Si no quiere deportes organizados, se le puede anotar en un gimnasio, proporcionarle vídeo de ejercicios para realizar en casa o animarlos en su reciente interés por el monopatín (con sentido; después de todo, hay que ejercer de padres).

3) Aprovechar la amistad: en la adolescencia no llegan las horas del día para estar con los amigos (la factura telefónica probablemente lo atestigüe). Se puede aprovechar esta necesidad constante de compañerismo para animarlos a anotarse en actividades con un amigo o dejándoles que inviten a sus amigos a dar un paseo o a una visita a la piscina. estarán tan entretenidos hablando que ni se darán cuenta de que están haciendo ejercicio.

4) Trabajar: hay una actividad para los adolescentes que los puede mantener alejados de ese violento videojuego, mantenerlos en forma y proporcionarles un poco de dinero (lo que, a su vez, hace que haya que darles menos): ¡un trabajo! Es bueno animarlos a buscar un trabajo de verano o para después de clase que amplíe el tiempo que se mantienen activos físicamente, como de ayudante de monitor en un campamento, canguro o ayudante de entrenador de un equipo deportivo de niños. Además de mejorar su forma física, ganarán un poco de dinero, aprenderán a asumir nuevas responsabilidades y ampliarán su currículo.

5) Recompensar las buenas acciones: al igual que se celebra y alaba cada avance y logro en la vida de los hijos, también hay que hacerlo a medida que van logrando sus objetivos en cuanto a estado de forma física; pero, en lugar de recompensarlos con una tarta o algo parecido, lo mejor es optar por premios que los ayuden a avanzar aún más en sus actividades atléticas, como un balón o unos tenis nuevos, o entradas para un evento deportivo que les interese.

Fuente: On Teens Today

One Response

  1. zapata ixcoatl 3 años ago

Añadir Comentario