Las empresas y la coyuntura mundial

En la era de la globalización, las empresas miran a la economía mundial. Nadie se queda tranquilo mirando a su patio interior. Y lo cierto es que los economistas señalan enfáticamente que la situación económica mundial es francamente buena. En la historia reciente del capitalismo no hay un período tan dilatado de crecimiento estable en el PIB mundial.

Las empresas y la coyuntura mundial

Algunos datos sobre el actual ciclo económico

Ni los más viejos del lugar recordaban un periodo tan dilatado con una economía mundial creciendo a globalmente a tasas medias del 5%. El cuadro macroeconómico no puede ser más positivo o favorable…

Incluso desde hace cuatro años a esta tendencia se suma un país como Japón, atrapado en el estancamiento económico años atrás.

Crece el PIB por habitante en el mundo, el comercio se expande a tasas anuales del 8%, se progresa en la globalización con la apertura de mercados; los flujos de inversión no especulativa alcanzan niveles superiores al 30%.

La temida inflación de décadas atrás, ha desaparecido situándose en los niveles más bajos de los últimos 40 años, prácticamente en todos los bloques geográficos del mundo.

Los tipos de interés medios reales se sitúan en mínimos históricos. Hay mercado, apertura comercial, financiación… Todo un mundo idílico para las empresas y los negocios.

La situación es tan favorable que los analistas digieren el actual frenazo inmobiliario en USA como si tal cosa. Ni se plantea en el presente escenario la existencia de una burbuja bursátil, aunque los índices de los diferentes mercados sobrepasan los límites máximos día tras día. Los organismos especializados no varían sus predicciones para el crecimiento del 2007, ni tan siquiera en los Estados Unidos.

Los ciclos económicos actuales

Muchas empresas se preguntan si las gran temidas recesiones tan constantes y periódicas en el XX se han superado con la aparición de ciclos económicos menos virulentos. Hay buenas razones para suponer que sí. Desde las políticas monetarias de los Bancos Centrales capaces de administrar medidas eficaces para controlar anticipadamente las tensiones inflacionistas, hasta el propio aprendizaje de de los agentes económicos, capaces de interpretar las señales del mercado y propiciar una correcta toma de decisiones. Todo ello, es un marco de mayor permeabilidad de los factores que inciden en los mercados.

Las amenazas a la bonanza de la economía mundial

Según el economista Emilio Ontiveros, probablemente el analista más fino y de mayor inteligencia de la economía española (y de los mercados internacionales) en la actualidad, los principales riesgos o amenazas a la actual coyuntura de la economía mundial viene dados por factores no económicos… Es decir, podría estar vinculado a la toma de decisiones no acertadas.

Las nubes que se ciernen en la economía mundial son variadas. A modo de resumen:

– La magnitud de los desequilibrios económicos globales. Una economía como la norteamericana obligada a gestinar bien los desequlibrios procedentes de su déficit exterior (7%) y su déficit presupuestario (4%). La economía de los Estados Unidos atrae en la actualidad una gran parte de ahorro mundial. Estamos hablando del 85% de los excedentes por cuenta corriente. Un ajuste que se hace vía tipo de cambio (sin que influyan los tipos de interés) y dibuja un panorama en el que países como China, Japón, Corea, etc. absorben casi los dos billones de dólares en rservas.

– Las tentaciones de los gobiernos al proteccionismo y al subsidio de sectores y empresas. Según Ontiveros, nunca se subsidió tanto a sectores ineficientes en los países grandes, como se está haciendo ahora. Se corre el riesgo de frenar los procesos de globalización.

Sin olvidar las facturas de temas como la extensión e importancia de los escándalos empresariales en países como Estados Unidos y otros, la falta de fuerza de los organismos multilaterales, la importancia de la buena gobernación de la economía, la deficiente distribución del crecimiento económico en muchos países, etc. etc…

Aunque hay riesgos, el veredicto de los economistas es que las empresas pueden estar tránquilas… Pero claro, conociendo a nuestros políticos que tenemos ¿quién puede dormir tranquilo? Buena noches…