Vitoria-Gasteiz. Algún sitio para comer

Después de visitar el casco histórico de Vitoria-Gasteiz, si bajas hacia la Virgen Blanca, centro turístico de la ciudad, tienes que pasar por la Plaza del Machete. Se encuentra situada a espaldas de la Iglesia de San Miguel que domina y preside la plaza de la Virgen Blanca. Se llama plaza del machete porque, según cuentan, allí y en el lateral de la Iglesia existía una hornacina o nicho donde estuvo un machete de madera ante el cual los señores de Vitoria prestaban juramento de fidelidad al pueblo después de haber efectuado el juramento religioso en el interior del templo. Parece ser que también durante un tiempo en esta plaza se efectuaban las ejecuciones de los reos condenados a muerte. Pues bien, en la actualidad la plaza es un espacio abierto y despejado donde se encuentran dos restaurantes dignos de mención. La fachada de uno de ellos, El “Cru”, es de piedra con puerta y ventanas pequeñas y con una decoración minimalista, unos espacios íntimos y una carta no muy extensa pero exquisita que lo hacen muy apropiado para disfrutar de una cena en buena compañía. El otro restaurante es un asador, el “Asador Matxete”, aunque de asador tiene poco. Allí ofrecen una ventresca de bonito que está para chuparse los dedos. También ofrecen, al ser principios de verano, langostinos, pero no langostinos de mar sino unos pimientos de Ibarra, verdes, pequeños, fritos y muy sabrosos, que por estas latitudes denominan langostinos. Yo los pedí en una ocasión, pero me llevé la sorpresa de que picaban como demonios. No caí en la cuenta de que cuando los había comido en un restaurante vasco en mi tierra, a principios de junio y me gustaron tanto, me habían avisado de que solamente en las primeras cosechas recogidas salían los pimientos dulces. Después ya eran casi todos picantes.
Vitoria-Gasteiz, como todo el País Vasco, es famosa por su gastronomía, pero sobre todo por sus pinchos. Aquí está el sitio donde según dicen hacen los mejores pinchos de España, el Sagartoki. Bar- Restaurante situado en la calle del Prado y que ha sido premiado en muchas ocasiones en los certámenes gastronómicos en los que ha participado, según indican los recortes de periódico enmarcados que se exponen en el local. El pincho más premiado y por ello más famoso de todos los que se ofrecen es el pincho de huevo frito con patatas. Es excepcional. Tiene el aspecto de una tortita amarilla, cuadrada, algo abultadita y hay que comérselo de un solo bocado llevando cuidado de no quemarse la lengua porque puede estar demasiado caliente. El sabor es total. Está hecho friendo un huevo de codorniz envuelto en un lecho de patata. También hay que probar las tempuras de verduras o de mariscos o cualquiera de los pinchos que están expuestos en el mostrador de la barra. Todos los pinchos hay que acompañarlos, por supuesto, con un delicioso vino de la Rioja Alavesa.
Estos sitios son tan sólo un ejemplo, pues si le preguntas a un lugareño donde puedes comer bien te contestará como lo hizo un amigo mío al que se lo pregunté: En cualquier sitio de la ciudad donde entres a comer, comerás bien. Seguro.

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  1. Anónimo 6 años ago

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