Estambul: una visita de tres días intensivos

Tres noches en Estambul

Acabamos unas vacaciones en el oeste de Turquía con tres noches en Estambul, una ciudad de la cual he tenido muchas ganas de visitar desde hace tiempo. Aunque dos días no son suficientes para conocer bien esta ciudad con sus 15 millones de habitantes y una historia que incluye los imperios Ottoman, Byzantine y Romano y sus edificios históricos Cristianos y Musulmanes. Fue un mundo nuevo para mí – los sonidos, el aroma, la comida y la vida en la calle.

La mezquita Azul o mezquita del Sultán Ahmed, Turquía

El excepcional patrimonio histórico de Estambul

Visitamos los sitios mas conocidos – la Mezquita Azul, el Hipódromo – ya no es un lugar de deporte sino ahora es un sitio publico para reunirse, el gran bazar, el bazar de los especies, la Haghia Sophia – la iglesia Cristiano más grande hasta que fue convertida en una mezquita en el siglo XV, el palacio Topkapi – aunque estos dos últimos lugares me decepcionaron un poco. Son tan grandes y el lugar tan magnifico había esperado tener un sentido de cómo seria vivir allí en la época de los sultanes. Pero ahora los dos son museos.

Gran Bazar, Turquía

Todo se vende, hasta las bailarinas en los restaurantes

Una noche comimos en un restaurante Turco típico en una calle que consistía solo de restaurantes llena de gente del barrio. Durante nuestra cena nos entretuvieron seis hombres con tambores y un violín etc acompañado con el baile del vientre. La bailarina fue de mesa a mesa bailando hasta que los hombres de la mesa le dieron dinero. La comida estaba bien.

Esto fue solo un ejemplo del constante agobio que experimentamos de la gente que quería vendernos cosas durante nuestra estancia en Estambul. Aparte del restaurante no nos importaba mucho y no nos sentimos amenazados. La gente acepto cuando dijimos ‘no gracias’. La mayoría de los vendedores eran hombres. Casi todas las mujeres estaban vestidas en la tradición musulmana pero no llevaban ‘burkas’.

Restaurante Turco

El café. la vida familiar y las antiguas tradiciones

Un café cerca de nuestro hotel – el Titanic – (¡todas sus televisiones tienen puesto la película del mismo nombre de 1997 todo el rato!) fue típico de la división entre los hombres y las mujeres en Turquía pero también una demostración de la importancia de la vida familiar. El padre, un hombre mayor, sus dos hijos y un nieto nos servio la comida – las mujeres cocinaron la comida (falafel excelente). Hablamos con el padre, un Palestino, había estado en Londres en 1984. La gente siempre nos preguntó de dónde éramos e intentaron hacer una conexión.

Bryan Rippin

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  1. Samuel 7 años ago

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