Gerontofobia

La socióloga y periodista Anne Karpf acaba de publicar su libro “How to Age” (Cómo envejecer)
y, basándose en la investigación que realizó para escribir el libro, redactó un artículo para edición de ayer (6 de enero de 2014) de The Guardian. Ella sugiere que el envejecimiento es un proceso temido por los jóvenes y soportado por los ancianos. Es un temor irreal para las personas de veinte años, especialmente para las mujeres. Se publicitan -y se compran- cremas antienvejecimiento para combatir lo que en realidad es una experiencia multifacética que se ha reducido a avergonzarse de ser viejo, pero sobre todo, de parecerlo. viejo y lo joven se basa en una falacia. Esta denigración del envejecimiento se basa en la idealización de la juventud. En realidad, no todos los jóvenes rebosan belleza y vigor; y no todos los ancianos se hunden en la desesperación y la confusión. En definitiva, somos un solo pueblo.

gerontofobia

El envejecimiento, afirma, no es algo que nos sucede en la segunda mitad de nuestra vida, sino
un proceso que se desarrolla a lo largo de toda la vida y hay pérdidas asociadas a cada período de nuestras vidas.

Tenemos que adaptarnos a las nuevas circunstancias en todas las etapas de la vida. Lo que se oculta en nuestra cultura son las ganancias asociadas con el envejecimiento. Muchas personas mayores afirman que ya no les importa tanto lo que piensen los demás sobre ellos. Saborean la vida, la disfrutan más plenamente y son más capaces de capear las crisis. “La idea de que el apetito por la vida disminuye de
forma automática con el paso de los años es, simplemente, errónea. Por el contrario, a menudo aumenta”.

Al mismo tiempo, Margaret Drabble, que también escribió en The Guardian la semana pasada, presentó un debate bastante diferente sobre el derecho a morir cuando la vida ya no es más que una sombra de lo que era. Ella cree que los ancianos necesitan planificar con antelación y tomar sus propias decisiones acerca de cuándo su vida ya no vale la pena, en lugar de luchar hasta que ya es imposible tomar ninguna decisión en absoluto. La libertad para poder realizar esta elección sería el mejor regalo de Año Nuevo
que podría recibir una población de edad avanzada. No obstante, Drabble alega que los médicos -temerosos del parlamento, la ley, la prensa y el Consejo Médico General- seguirán evitando este cambio.

Hay tantos problemas que merecen un debate nacional sobre la longevidad y los cambios resultantes en la estructura de nuestra sociedad… Y pocos de ellos son abordados por los políticos, muchos de los cuales parecen tener sólo un interés a corto plazo en el ejercicio del poder. Un ejemplo de esto es el titular de la BBC de esta mañana (7 de enero). El primer ministro ha prometido que, si su partido gana las elecciones generales de 2015, mantendrá la actual relación entre el coste de la vida y la correspondiente
revalorización de las pensiones. Todo por el bien de la dignidad y la seguridad en la vejez, dijo. O, como se podría suponer, en busca del “voto gris”.

Otra línea divisoria entre jóvenes y viejos, mientras los jóvenes luchan por hacer frente a la deuda, la inseguridad laboral y los exorbitantes precios de la  vivienda.

Bryan