Un hombre rico llevo a su hijo al campo y esto es lo que pasó cuando volvió a casa

Una historia real 

Un hombre chino verdaderamente rico envió a su hijo a la zona rural para que experimentara la pobreza. Su hijo vivió con una familia durante 3 días y cuando regresó a casa tuvo la siguiente conversación con su padre. 

El padre preguntó: “Entonces, ¿cómo fue?” 

A lo que el niño le respondió: “Creo que muy bien” 

“¿Y encontraste alguna diferencia entre su casa y nuestra casa?”, preguntó el padre.
“Guay!, un montón”, dijo emocionado el niño. Y siguió, “Nosotros tenemos un perro, pero ellos tienen cuatro”. 

“Nosotros saneamos el agua de nuestra piscina pero ellos tienen un gran estanque con agua fresca y clara, ¡donde viven incluso peces!”. 

“Tenemos bombillas en el jardín mientras que la luna y las estrellas iluminan sus campos por la noche”.

 

“Nuestro jardín está limitado por vallas, pero el suyo es ilimitado. Se extiende desde el horizonte hasta el cielo”. 

“Nosotros escuchamos los CD’s de música de vuelta a casa. Ellos sin embargo escuchan el canto de los pájaros y otros sonidos de la naturaleza”. 

“Nuestra casa está rodeada de muros, pero ellos siempre reciben a sus amigos porque sus puertas siempre están abiertas”. 

“En la ciudad, los teléfonos móviles y los ordenadores nos conectan. Allí, la gente está estrechamente conectada con la naturaleza y sus familias”. 

El padre no podía creer lo que su hijo estaba diciendo. “Papá, gracias por dejarme saber lo pobres que somos en realidad”, dijo el hijo. 

“Hay gente tan pobre que sólo tiene dinero”. Rodolfo Costa 

Cuando empieces a apreciar a la gente que te rodea y valores todo lo que tienes, dejarás de correr tras la “vida rica” que crees que quieres. Porque sabes que tienes todo lo que necesitas. 
Hazte estas preguntas: “¿Quiero ocupar los huecos emocionales de mi hijo con cosas materiales? ¿Estoy desconectad@ de mis amigos y familiares? ¿Para qué querer más si tengo a quien más necesito?” 

Esta historia que acabas de leer es real. La versión china ha sido compartida miles de veces en Internet y por eso se ha traducido a diversos idiomas. Yo he decidido traducirla al castellano para que así más lectores la conozcan. ¿Qué opinas de ella? Deja tu comentario más abajo y comparte tus reflexiones. Yo, como siempre, te espero en la próxima. Un gran saludo y un abrazo, Andrea.