Gastos ocultos en viajes baratos

El sector de los viajes nunca ha sido tan competitivo como ahora y con las aerolíneas realizando ofertas todo el año resulta tentador dejarse llevar por la publicidad y comprar por unos céntimos menos. No obstante, antes de firmar, hay toda una serie de gastos ocultos que hay que tener en cuenta.

Las aerolíneas de bajo coste son expertos esconder cargos extra cuando lanzan ofertas de vuelos baratos. Por ejemplo, en la mayoría de las super-gangas de vuelos por un céntimo no contemplan el “coste” de la facturación, los impuestos, los complementos por equipaje extra, la comidas a bordo etc etc. En este sentido es conveniente buscar ofertas que tienen “todas las tasas e impuestos incluidos” además de tener en cuenta el precio de pagar con tarjeta de crédito.

Algunas agencias de viaje a menudo se reservan el derecho de incrementar los precios de unas vacaciones conertadas en el último minuto, por lo general cuando cae la moneda del país. El motivo es que las agencias suelen pagar por los servicios en las monedas locales y cuando se ven perjudicados por el cambio de moneda intentan cargarle al viajero la diferencia. Por último, es muy importante elegir una agencia de viajes con garantías porque si sufre una quiebra sus clientes pierden todo.

Una vez desplazados a su destino turístico, es importante tener en cuenta las comisiones que se cobran por realizar transacciones con la tarjeta de crédito. La mayoría de las compañías de tarjetas de crédito y débito cobran a sus clientes una comisión de entre un 2% y un 3% cuando gastan dinero en el extranjero. Es preferible llevar dinero en efectivo – con mucho cuidado – y cambiarlo en una entidad bancaria (no en el aeropuerto donde las comisiones son más altas).

Podemos contribuir a un bajo gasto durante las vacaciones si logramos controlar las llamadas telefónicas, buscamos sitios baratos – y auténticos – para comer en vez de acudir a lugares de comida rápida y utilizamos el sistema de transporte público en vez de recurrir a taxis.