Bergen y Balestrand, petróleo y bosques llenos de hongos de todos los colores

Una elegante ciudad alrededor de un puerto industrial

Este ciudad elegante situado alrededor de un puerto industrial en una de las numerosas islas en la costa de Noruega tiene un atractivo especial para mi mujer y para mi. La visitamos pocos años después de casarnos antes de que naciera nuestra primera hija y fue la primera vez que viajamos al extranjero juntos. Nos alojamos en el hotel Bristol durante 2 noches – – lo cual veo que todavía existe. Visitamos el muelle Bryggen y el mercado de pescado. También fuimos en el funicular para visitar la residencia veraneo de Edvard Grieg en Troldhaugen.

Bergen: el fuego su peor enemigo

En el pasado la ciudad ha sufrido unos fuegos terribles, el peor fue en 1702 cuando muchas de sus casas distintivas de madera fueron destruidas pero han sido reconstruidas en el estilo original, pintadas en varios colores.

Ciudad Europea de la Cultura (2000) entre petroleo y gas

Bergen tiene alrededor de 250,000 habitantes y ahora es un centro de la enorme industria de gas y petróleo. Su aeropuerto internacional en Flesland también tiene la función un helipuerto para muchos de sus trabajadores. Ahora es muy diferente a la ciudad que conocimos la primera vez que la visitamos. En el año 2000 su historia y contribución a las artes fue honrada cuando fue nombrada ‘La Ciudad Europea de la Cultura’ algo que reflejaba la importancia del festival internacional de Bergen anual que tiene lugar desde hace 50 años.

Muy cerca: Balestrand

De Bergen viajamos en el trasbordador Sognefjord para pasar unos días en Balestrand, una villa pequeña que esta situada al final de un fjord (lago). Pasamos unos días maravillosos allí, paseando por bosques llenos de hongos de todos los colores y también vimos un glaciar (me pregunto si estará todavía ¿o quizás se ha derretido debido al calentamiento de la tierra?). Vimos una iglesia que parecia un barco vikingo.

Aunque siempre intentamos visitar nuevos lugares tengo un deseo de que un día volveremos a visitar Balestrand. Fue un lugar mágico para mi¡ y no solo porque tomamos unos fantásticos desayunos!

Pasamos por Bergen hace un año en camino a Lapland pero no tuvimos tiempo suficiente para visitar de nuevo los mismos lugares que vimos hace 45 años.

Sin duda es un lugar maravilloso para pasar unos días y es una introducción esplendida a la belleza fría de Escandinava.

B.R.