De la burbuja al ajuste inmobiliario

Hace apenas un par de meses se hablaba de burbuja inmobiliaria, hoy se habla de “ajuste inmobiliario”. Este es el título que se recoge en un interesante artículo recogido en el diario El País por parte de los profesores Alfonso García Mora y David M. Turégano.

En el mismo se pone de relieve que en la eurozona, ni el objetivo del BCE -inflación de productos de consumo-, ni la heterogénea situación cíclica de la economía, han permitido poner en marcha actuaciones similares como las de Inglaterra elevando el tipo de referencia con le objeto de moderar los precios de la vivienda.



Consecuencia de estas carencias el mercado inmobiliario en España continúa experiementando un elevado crecimiento de los precios de la vivienda (17% interanual). Según los autores, los factores que han marcado una diferenciación con otras economías por el lado de la demanda han sido fundamentalmente tres: las favorables condiciones financieras, la capacidad de generación de renta y la inversión extranjera directa residencial.

Dadas las perspectivas de estabilidad que manejan para estas variables, y considerando que el factor inercial podría determinar un 25% del crecimiento del precio, cabe esperar una paulatina, y deseable, desaceleración a lo largo de 2005 hacia tasas en torno al 12%.



Así que en vez de “burbuja” los autores argumentan “ajuste” ya que según ellos “los elementos de riesgo que harían que nos desviáramos a la baja del escenario central tienen una probabilidad de realización reducida” Aunque acto seguido advierten de sus efectos.



En concreto sostienen que “una subida acusada de los tipos de interés, una ralentización adicional de la economía o una reducción significativa y generalizada de las ventajas fiscales a la compra de una vivienda podrían llevar a una contención más intensa del precio… Todos estos factores acabarían redundando en un deterioro de la capacidad de pago de las familias, lo que llevaría lógicamente a una menor presión de la demanda, que, dada la elevada oferta existente, ajustaría el mercado de manera indeseadamente brusca.



Aun asumiendo el análisis no se hace mención ninguna a las características que concurren en la demanda de viviendas en España. Especialmente a la hipótesis del carácter especulativo que viene asociado un porcentaje elevado de esta demanda. Al respecto remitimos a los tres blogs anteriormente publicados.