El tiempo en el campo, los refranes y el cambio climático

El tiempo para los agricultores y las gentes del campo era una obsesión. Vivían pendientes del tiempo (atmósférico). Ahora existen seguros contra la pérdida de cosechas y otros desastres naturales. Pero hace años los agricultores y gentes del campo se la jugaban cada año, cada día. Un año de sequía arruinaba cosechas, una lluvia a destiempo, una granizada podía arruinar algunos cultivos. Los hombres del campo miraban a cielo e intentaban ver todo tipo de señales que le indicaran si era un buen año de lluvias o cualquier síntoma que les hiciera presagiar lo que iba suceder cada día.

Hoy en día la predicción del tiempo se ha profesionalizado. Algunos servicios dan predicciones a más de tres meses con relativa precisión. El tiempo, en cualquier caso es noticia ¿se nota en el campo el cambio climático? Lo dejamos para que nos digais algo en nuestros comentarios de más abajo.

Señales del tiempo en el campo

Los agriculatores las conocen y son muchas. Se transmitían de padres a hijos e intentaban presagiar si iba ser un buen año de lluvias (algo que era imprescindible para la siembra u otros menesteres) o si iba a llover de forma inminente (para acelerar la recogida y puesta en abrigo de cosechas, enseres, animales etc.), o si se avecinaban granizadas, heladas, vientos, años de mucho frío, etc. etc.

Los agricultores sabían por el comportamiento de determinados animales e insectos que se avecinaban cambios atmosféricos. El más popular y conocido era el comportamiento de las moscas que se intentan resguardar en casas y otros cobijos volviéndose “pesadas” a la hora de revolotear entre animales y personas cuando la lluvia es próxima, aunque no haya nubes y luzca un buen sol. Las hormigan también presagiban la lluvia con antelación, poniéndose a tapar sus hormigueros apresuradamente, para evitar la entrada de agua en sus graneros y almacenes.

En el sur de España, el vuelo de algunos pájaros también era observado con mucho interés por los agricultores intentando leer su significado. Mi abuelo Manuel decía que cuando los gavilanes volaban en redondo (en círculos) era señal inminente de la llegada del agua de lluvia. Otros interpretaban el vuelo de la golondrina según su altura más baja o alta lo cual también se reflejaba en el tiempo que iba hacer. De hecho, la ida de las golondrinas marcaba inequívocamente la llegada de los frios del invierno, o la llegada del verano su vuelta. También la cigueña era esperada con atención. De ahí el dicho: “Por San Blas la cigüeña verás, y si está cerca el verano más temprano, y si no la vieres mal año esperes”.

Llover en la primera semana de septiembre era presagio de un buen año de lluvias. También lo de “año de nieves, año de bienes” se traducía en práctica en que un año con una nevada en meses tempranos era un buen presagio: excelente año de cosechas.

En la primavera, un marzo muy ventoso era un preludio de un abril muy lluvioso. De ahí el dicho de “marzo ventoso y abril lluvioso hacen de mayo florido y hermoso”.

Algunas plantas o frutos también tenían lecturas. Era el caso de las brevas rayadas (rajadas) que también era una señal de buen año y de donde nacía la costumbre de repartir y regalar la brevas.

Incluso la luna no era ajena. Los hombres del campo observaban con atención el borde o halo de la luna (su resplandor) el cual indicaba de ser resplandente o fuerte, una señal de un buen año.

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  1. Anónimo 11 años ago

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