Un Encuentro

El otro día contrate una nuevo tarjeta de crédito. Una chica joven me dijo por teléfono que seria ventajoso contratar una nueve tarjeta de crédito porque tendría la posibilidad de poder retasar los pagos hasta 28 días. El mes anterior me cobraron interés sobre el total de la cuenta porque habían recibido mi cheque 3 días mas tarde. Me dijo que la conversación solo tardaría 5 minutos y solo tendría que contestar una o dos preguntas fáciles…después de una pausa larga me dijo que tendría que volver a llamarme porque tenia problemas con su ordenador. Eso hizo y sus preguntas eran sobre información a que debió haber tenido acceso…uno de las preguntas era cuanto tiempo había estado con este mismo banco.

Hablaba muy rápido y aunque todavía no tengo un audífono a veces era imposible entender todas los detalles de la conversación. Ella se rió cuando le dije que estaba claro que ya había hecho esto muchas otras veces y contesto que lo sabia todo de memoria pero que estaba obligada a hacer las preguntas – esto era cierto y estábamos entrapados en la burocracia del banco. Sin embargo cuando me pregunto sobre mi salario bruto empecé a sentirme incomodo. Por un lado porque no sabia el total y por otro lado porque no me parecía una pregunta correcta. No importa dijo ella y me aseguro de que podría verlo en mi historial algo que me hizo sentir aun mas incomodo.

Anteriormente un amigo me había dicho que estaba protegido por la ley y que no tenia porque dar tanta información personal sobre todo por teléfono. La verdad es que no me sentía bien mientras me preguntaba sin parar especialmente cuando no podía recordar la fecha de nacimiento de mi mujer y le tenia que preguntar para confirmarla.

Todo esta experiencia mostraba la falta de intimidad que existe en la sociedad moderna. Aunque estaba interesada en contratar esa tarjeta nueva empecé a sentirme que no solo me estaban vendiendo un nuevo juguete sino también que había me había vendido a mi mismo en el proceso. Dentro de un mes el resultado de esta conversación será un documento que tengo que firmar que llegara por correo certificado.

Pero al final todo salio bien. Cuando dije que mi cheque para pagar la otra tarjeta había llegado tarde debido a una huelga de correos me devolvieron el intereses que me habían cobrado por el retraso. Así que tengo 10 euros mas en el bolsillo. No obstante todo esa experiencia ha sido un poco traumática.

B.R.