Todos tenemos la culpa

Los disturbios recientes en las calles de Londres y otras ciudades de Gran Bretaña han llamado la atención de todos. Mientras parece que empezaron en respuesta a la muerte de un hombre disparado por la policía en Tottenham, un barrio de Londres, hubo disturbios en las calles que se transformaron más en robos que protestas. Parecía que la gente, la mayoría jóvenes, tenía el permiso a entrar y robar las cosas que ven en los anuncios cada día pero que no tienen recursos para adquirir. Las escenas de violencia y la falta de respeto total por las normas de comportamiento de la sociedad eran alarmantes. El coste de reparar los daños causados por los disturbios será millones de libras pero el coste social no tiene precio.

Hay muchas explicaciones sobre el caos en la calles de muchas ciudades del Reino Unido, familias rotas, poca disciplina en los colegios, la ley el cual se trata mas de derechos que responsabilidades, zonas de pobreza, la falta de trabajo, la falta de recursos para la gente joven como la falta de centros deportivos, la ineficacia de la policía, el final del los incentivos económicos para que la gente joven siga estudiando, el sentido de exclusión social y mas. Hay tantas razones y las causas necesitan más análisis. Es demasiado fácil echar la culpa.
Los líderes políticos volvieron de sus vacaciones para manejar la situación y hubo un debate de urgencia en el parlamento. Dijo que los culpables serán castigados (los tribunales en Londres han estado trabajando 24 horas al día para procesar los acusados). También dice que la situación es un resultado de criminales.

Una historia triste se trata de tres amigos en Birmingham que estaban intentando proteger su negocio y que fueron arrollados por un coche deliberadamente. El padre de uno de los fallecidos pidió calma y respeto para su familia y un fin de violencia. Para mí este hombre un símbolo de paz y perdón.
No hay excusas para explicar lo que paso en Agosto en el Reino Unido pero existen muchas razones. Creo que la situación es un resultado de una cultura de avaricia aparente en todos los niveles de nuestra sociedad. El consumo ha remplazado a la ciudadanía y es una característica de como vive la nación. La avaricia entre los bancos es obscena y la publicidad que vemos todos los días surgiere que necesitamos mas cosas para estar feliz. Mientras esta claro que los disturbios de Agosto eran feroces y criminales nuestra cultura nacional de adquirir cosas es para mí un factor contributivo a esta situación preocupante. En este sentido todos tenemos la culpa.
Bryan