¿Ha llegado?

La verdad es que no fue un momento
fácil: el constante significado de nuestra vida reinventado en un
fantasma de lo que ocurre con normalidad. Disfrutamos de las visitas
de nuestra hija, que viene desde San Sebastián con sus dos
espléndidos hijos pequeños y, con mucho gusto, aceptamos que es
poco probable que los planes establecidos lleguen a buen término
antes de pasar al plan B, C o D. Por lo tanto, la llamada que
recibimos mientras trabajaba en nuestra parcela, no fue una sorpresa.
Era bastante lógico que mi querida esposa -la superintendente o
supervisora de las celebraciones familiares- comprobase que tenía
toda mi atención. Sin embargo, fue su forma de empezar lo que me
llevó a darme cuenta de mi situación actual. “Ahora, escucha
con atención…”, dijo ella.

Ambos reconocemos que mi
memoria no es lo que era y que mi concentración en los detalles más
nimios de la vida puede fluir de forma inquietante entre la realidad
y la fantasía. Puedo tener una retención endeble de lo que ha
pasado entre nosotros. A menudo, la conversación empezará por: “¿No
te acuerdas…?” Y al responder, con demasiada frecuencia tengo
que elegir entre la honestidad y el engaño. Sin embargo, esta fue la
primera vez que mi pérdida de memoria había alcanzado al
equivalente de una relación padre / hijo, a pesar de que la
inmanencia de algo así había sido evidente para nosotros desde hace
tiempo.

El olvido acompaña a la vejez. Si bien nunca tuve una
mente demasiado precisa, mi falta de agudeza y claridad mental de
estos días me molesta mucho. No es que mi mente esté vacía, sino
que está demasiado llena. Es como un conjunto de fragmentos y
retazos del pasado y anticipaciones del presente, de los cuales
ninguno está bien sintonizado, por lo que atravesar esa cacofonía
suave de la memoria con algo que necesita concentración y claridad
puede ser un problema.

Nos reímos de ello después de todo,
yo tal vez con mayor deleite, fingiendo por un momento que no hay
ningún problema, aunque mi esposa supiera que sí lo hay.

“Ahora,
escucha con atención”. Así que, es evidente que ha
llegado.

Bryan

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