Esta ha sido mi vida

Supongo que la mayoría de la gente no piensa demasiado en el futuro; el mañana puede cuidar de sí mismo o según la frase bíblica: “es suficiente para el día”. El hoy es lo que importa. Las personas mayores pueden no sentir lo mismo.
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Reconocemos que nuestros días están contados y somos conscientes de que nuestros mañanas son limitados; reflexionamos sobre nuestra historia personal y nos preguntamos cómo ha sido nuestra vida más o menos. Si bien es poco útil vivir en el pasado, existe esta necesidad de reconocer de dónde venimos y cómo nos han definido los años. Nos gustaría pensar que hemos ayudado a hacer
del mundo un lugar mejor.Uno de los archivos de nuestro gabinete está dedicado a temas familiares. Alberga una mezcolanza de recuerdos: fotos que no vale la pena enmarcar, pero que no queremos tirar; certificados de nacimiento, matrimonio y defunción; mi CV preparado para un trabajo al que una vez envié una solicitud; pasaportes antiguos, etc.

Y un cuaderno con las iniciales de mi padre. En apenas cuatro páginas, narra los eventos desde su nacimiento en 1900 a su jubilación en el año 1965, a través de lo que, obviamente, él consideraba los acontecimientos fundamentales de su vida. Escrito en 1978, sólo dos años antes de morir, se titula

“Esta ha sido mi vida”. Hay cuatro páginas de encabezamientos abreviados que podrían haber estado destinados a servir como base para una autobiografía, aunque no me parece probable. Seguramente sólo quería recordar a dónde lo había llevado su vida.

Comienza con su lugar de nacimiento, para luego hablar de su primera escuela, la Escuela de la señorita Broadribb para los hijos de los caballeros. De allí fue a un internado cuando tenía nueve años y luego a una escuela técnica en donde fue “académicamente mediocre pero bien en deportes”.
Sus primeros trabajos fueron en la localidad, pero luego se convirtió en empleado de un corredor de bolsa de la ciudad de Londres. Sirvió como un señalero naval en la guerra de 1914-1918. Una de nuestras historias familiares es que su barco fue torpedeado y lo rescataron después de permanecer varias horas en el mar. Curiosamente no menciona eso. Fue oficial de defensa civil en la guerra de 1939-1945.
El trabajo que más le gustó fue la gestión de personal en una empresa de aeronaves para la que trabajó en tres centros diferentes y por un corto período tiempo en el extranjero.

De paso, menciona que se casó en 1923 y que tuvo un hijo y una hija, pero no dice nuestros nombres. Señala que nos evacuaron en 1940 y sólo alude a los desacuerdos con mi madre, de quien estaba profundamente enamorado, cuando escribe que su último empleador quería que se
siguiera trabajando después de la edad de jubilación, pero las “dificultades con su esposa” lo impidieron. El texto solo trata sobre hechos, no sentimientos. Era un hombre acorde a su tiempo y cultura; la emoción era algo que se guardaba para uno mismo.

Aunque lo recordamos con mucho cariño, es como si él sólo pudiera pensar en sí mismo en relación con su trabajo; o dónde había estado. Quién era -un hombre querido- nos importa más a   nosotros.

Bryan