Ejercicio para las personas mayores

Uno de los aspectos más alarmantes sobre el proceso de envejecer es que aunque la menta permanezca joven, la energía que antes le acompañaba ha desaparecido. Si eres un atleta natural, verás que ya no tienes la capacidad para ir corriendo a coger el autobus, y mucho menos para competir en un medio maratón. Si siempre te ha encantado pasear, en el campo, por la playa, por las montañas, resulta duro conocer los nuevos límites que te impone la edad.

Sin embargo, todos los expertos coinciden en que el ejercicio es la mejor manera de mantenerse en forma y protegerse ante algunas de las consecuencias más desagradables de la edad. Para las personas mayores el ejercicio no tiene nada que ver con ir a sudar en un gimnasio e intentar que aparezcan músculos en todo tipo de lugares extraños del cuerpo. A nosotros el músculo que más nos debe preocupar y en el que debemos centrar nuestros esfuerzos es el corazón, y debemos mantenerlo fuerte aumentando su actividad.

Michael Beazley en su libro ‘Boosting Your Energy’ (“Dar un impulso a su Energía“) dice que si aumentamos nuestra circulación:

  • El cerebro es más activa, y esto beneficia nuestra vitalidad
  • El hígado elimina las toxinas del cuerpo de forma más eficaz
  • Los músculos se fortalecen, dando mayor apoyo al cuerpo
  • El sistema de inmunidad se mejora y somos menos vulnerables a enfermedades
  • El cuerpo libera más endorfinas y enquefalinas que ayudan al cerebro
  • Se queman más calorías
  • Se fortalece el corazón y se mejora la densidad ósea, dándonos mayor protección ante la posibilidad de enfermedades coronarias y osteoporosis.

Beazley ofrece todo tipo de buenos consejos para empezar un programa de ejercicio, como por ejemplo no intentar abarcar demasiado, elegir ejercicios que te gustan, comprar unas zapatillas o botas de andar buenas y cómodas y beber mucho agua.A raíz de mi operación de corazón, intento asistir a unas sesiones de ejercicio y rehabilitación una o dos veces a la semana. Me sorprendo a mi mismo porque son difíciles y a veces me encuentro haciendo cosas que jamás hubiese contemplado hacer cuando era joven (¡de hecho, habría hecho todo lo posible para evitar hacerlas!). Nuestros profesores nos dicen “Si ustedes no pueden acudir a la siguiente sesión, al menos salgan fuera a pasear”. Y parece que eso sea el mejor ejercicio. Piernas y brazos bien ejercitados proporcionan energía y bienestar a todo el cuerpo.

Así que ¿te animas?

Bryan.

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  1. Rodrigo 11 años ago

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