Invertir en España está de moda para el capital riesgo

 Que España está de moda no es ningún secreto.
Invertir en España está de moda para el capital riesgo
España es una economía grande e internacionalizada con un clima de negocios favorable, al que se le une un sistema fiscal atractivo y una mano de obra más barata que la media europea y con una gran cualificación. Además, los inversores valoran en gran medida los avances derivados de las reformas macroeconómicas y la mejora de la competitividad internacional donde las exportaciones han mostrado una magnífica evolución en los últimos años.

Este aumento de la confianza en la estabilidad económica de España, unido a la gran oferta de activos variados a precios atractivos a causa del desapalancamiento de entidades bancarias y empresas, ha provocado que multitud de inversores de diferentes perfiles piensen en España como destino prioritario para sus inversiones.
 
Además, debido a la restricción de financiación y a la falta de liquidez de las empresas españolas, los inversores extranjeros procedentes de mercados más dinámicos cuentan con capacidad para adquirir compañías a buen precio y con margen de crecimiento.
 
Fondos oportunistas (también llamados buitres), inversores institucionales y los private equity más tradicionales están analizando operaciones corporativas en España. Todos lo saben: es el momento de invertir.
 

Con independencia de las convulsiones de los sectores inmobiliario y financiero, los fondos de capital riesgo están analizando operaciones de adquisición y/o de capitalización de deuda en compañías que tengan una buena posición de mercado, pero que necesiten un reenfoque estratégico y financiero para tornar a positivo su EBITDA.

Cuando una empresa se encuentra en concurso, la compra de una unidad de negocio es una opción muy frecuente que permite seleccionar los activos concretos que el inversor desea adquirir y reducir su precio considerablemente.

Pero no sólo las empresas y activos distressed están siendo objeto de operaciones corporativas. Cada vez se encuentran más oportunidades de inversión en buenas compañías, teniendo un especial atractivo aquellas que tienen presencia fuera de España o una estrategia activa de internacionalización. Es estos casos, la motivación de entrada no es un precio atractivo, sino la posibilidad de crear valor en estas empresas.


Los fondos de capital riesgo siguen apostando por empresas con elevadas ventas, potencial de crecimiento, problemas identificados o gestión no profesionalizada. En general, son interesantes las compañías que disponen de una tecnología o producto que suponga una barrera de entrada para otros competidores y un posicionamiento geográfico internacional.
Crédito de las imágenes: insidetradellc.com, familyofficegroup.com

Autor del post

Jorge Hernández es Licenciado en Ciencias Económicas.
Adjunto a la Dirección Financiera y de Desarrollo Corporativo como Responsable de Planificación Financiera y Reporting en el Grupo Digitex.