Limpiar el chupete con la boca reduce el riesgo del bebé de desarrollar alergias

Los padres que chupan el chupete de su hijo para limpiarlo pueden estar reduciendo el riesgo de desarrollar alergias de ese niño.

La transferencia de microbios orales de la saliva de los padres al niño podría ser responsable de modificar el riesgo de alergia. Esta forma de limpiar el chupete modifica la composición de las bacterias de la saliva de los bebés
¿Es aconsejable limpiar el chupete del bebé con la boca?
 

Las bacterias de la boca afectan a la composición de los microorganismos del intestino delgado.

Estudios previos ya han demostrado que los niños con una flora intestinal menos diversa tiene un mayor riesgo de desarrollar alergias. Por lo que la exposición a una gran variedad de microbios podría tener efectos beneficiosos sobre el sistema inmune del niño.

Los autores de un nuevo estudio, publicado en la revista Pediatrics, examinaron la alergia clínica y la sensibilización a alimentos y a alérgenos del aire de 184 niños a los 18 meses y a los 3 años de edad, y lo asociaron con la forma con la que los padres limpiaban sus chupetes.

El 83% de los padres usaban agua del grifo para limpiar el chupete, el 54% hervía los chupetes para limpiarlos, y el 48% utilizaban su propia saliva (los padres podían seleccionar más de una opción).
Los niños de los padres que limpiaban el chupete con su saliva eran menos propensos a desarrollar asma y eczema.
De hecho, a los cuatro meses, la microbiota salival de los niños cuyos padres limpiaron el chupete con su propia saliva era diferente de la microbiota de la saliva de los bebés cuyos padres no utilizaban esta técnica de limpieza para el chupete.  
Al limpiar el chupete con su propia saliva, los padres estarían reduciendo el riesgo de desarrollo de alergias en los bebés, posiblemente gracias a la estimulación del sistema inmune por los microbios transferidos al bebé a través de la saliva de los padres.
 

¿Realmente es una buena idea limpiar el chupete de nuestro bebé con la boca?

Como en todo, hay excepciones.

Cuando los padres no tienen una higiene bucal adecuada, están resfriados o fuman, no es aconsejable. 

 

 

Hesselmar B, Sjöberg F, Saalman R, Aberg N, Adlerberth I y Wold AE. Pediatrics (2013). Más información.