10 razones por las que siempre estás cansado

La falta de horas de sueño no es la única causa detrás de una falta de energía. Hay muchas pequeñas cosas que hacemos (o no hacemos) sin darnos cuenta, que sumándose la una con la otra, pueden acabar por agotarnos tanto física como mentalmente, y acabar haciendo que nuestro día sea complicado, agotador y estresante.

 

En este artículo trataremos de enumerar una serie de malos hábitos, que son bastante comunes en todos nosotros, para así poder repelerlos en el momento en el que nos demos cuenta de que estamos llevándolos a cabo.

A continuación, os dejo con 10 posibles razones por las que siempre estás cansado:

Te saltas el ejercicio cuando estas cansado/a

Saltarse el ejercicio diario para conservar energía es totalmente contraproducente. El ejercicio regular aumenta la fuerza y la resistencia, ayuda a que nuestro sistema cardiovascular funcione más eficientemente y suministra oxígeno y nutrientes a nuestros tejidos.
La próxima vez que te sientas tentado a dejarte caer sobre el sofá y quedarte ahí, al menos date un paseo ligero (no te arrepentirás).

No bebes suficiente agua

Estar mínimamente deshidratado (aún si  es solo un 2%) supone una pérdida en nuestros niveles de energía. La deshidratación provoca una reducción en el volumen de la sangre (que hace que la sangre se vuelva más espesa). Esto hace que nuestro corazón bombee menos eficientemente, reduciendo la velocidad a la que el oxígeno y los nutrientes llegan a nuestros músculos y órganos.
Para calcular la cantidad óptima de agua que deberías beber al día, haremos lo siguiente:
Nuestro peso en “libras” (1kg = 2.02 libras) dividido por dos será la cantidad de agua en “onzas” que debemos tomar en un día.

No tomas suficiente hierro

La falta de hierro en la sangre puede hacernos sentir irritados, cansados e incapaces de concentrarnos. Según Goodson “Te sientes cansado porque, debido a la deficiencia de hierro, menos oxígeno llega a tus músculos y células”.
Aumentando tu ingesta de hierro para reducir el riesgo de anemia tomando alimentos como carne de res magra, frijoles, tofu, huevos (yema incluida), vegetales de hoja verde oscura, nueces, mantequilla de cacahuete… todo esto combinado con alimentos ricos en vitamina C (la vitamina C mejora la absorción de hierro cuando se comen juntos)

Eres perfeccionista

Buscar la perfección – algo que, siendo realistas, es imposible – te hace trabajar mucho más duro y esforzarte mucho más de lo necesario. Según la profesora de psiquiatría de la Universidad de Nueva York Irene Levine, “Te pones metas que son poco realistas y terriblemente difíciles (por no decir imposibles) de conseguir y al final, no existe ningún sentimiento de satisfacción con el trabajo llevado a cabo.
Levine recomienda marcar una fecha y tiempo limite para tus proyectos, y obligarte a cumplir con esa fecha. Al final te darás cuenta de que el tiempo extra que invertías en tu trabajo no lo hacía ser mejor que el que haces ahora en el tiempo adecuado.

Haces una montaña de un grano de arena

Si eres de los que piensa que ser llamado al despacho del jefe puede ser un motivo de despido, o de los que tiene miedo a montar en bici porque crees que tendrá un accidente, entonces eres culpable de esperar el peor caso posible en cualquier situación.
“Esta ansiedad puede paralizarte y agotarte mentalmente” según Levine.
Cuando te des cuenta de que estás en esa dinámica de pensamiento, respira hondo y pregúntate siendo realista cual es la probabilidad de que esa cosa negativa que has imaginado, ocurra.

Te saltas el desayuno

La comida que ingerimos a lo largo del día da energía a nuestro cuerpo. Cuando nuestro cuerpo duerme, sigue alimentándose y tomando energía de esa comida que ingerimos (en este caso la cena). Cuando te levantas, metafóricamente hablando “la gasolina” de la cena está en reserva, y el desayuno es la única manera que tenemos de repostar y volver a llenar el depósito.
Los expertos recomiendan un desayuno que contenga cereales integrales, proteínas magras, y grasas saludables (aceite de oliva, mantequilla, huevos, leche, soja, frutos secos…)

Trabajas en vacaciones

Al consultar los emails cuando estas relajado en la piscina corres el riesgo de sobrecargar el disco duro. Desconectar y permitirte desvincularte de tus preocupaciones, permite que tu cuerpo y mente se recuperen y rejuvenezcan para regresar a la oficina con mas fuerza.
Según Lombardo, si eres capaz de realmente desconectar de tus obligaciones, serás más creativo, productivo y efectivo en lo que hagas.

Te alimentas de comida basura

Los alimentos cargados de azúcares y carbohidratos simples tienen un rango alto en el índice glucémico (IG), un indicador de lo rápido que los carbohidratos aumentan el azúcar en la sangre.
Según Goodson, sufrir aumentos agudos de azúcar en la sangre seguidos de fuertes caídas causan fatiga a lo largo del día.
Mantén tus niveles de azúcar estables incorporando proteína magra junto con cereales integrales a todas tus comidas (pollo frito o al horno, arroz integral, salmón y boniato, o ensalada de pollo y fruta…).

Compruebas tus emails antes de dormir

La radiación de la luz de un smartphone o tablet, o la de la pantalla de un ordenador, puede alterar tu ritmo circadiano natural mediante la supresión de melatonina (una hormona que ayuda a regular el sueño).
La sensibilidad de los ojos frente a la radiacion de la pantalla varía para cada persona pero en general es una buena idea evitar el uso de la tecnología al menos 1 o 2 horas antes de acostarnos.

Te acuestas tarde los fines de semana

Acostándonos tarde el Sábado, acabamos despertándonos tarde el Domingo y por tanto acabará costándonos conciliar el sueño por la noche, lo que supondrá empezar la semana con un déficit de energía.
Para evitar ete problema sin obviamente renunciar a tu vida social, puedes forzarte a levantarte pronto la mañana del día siguiente (Domingo) para así conciliar el sueño sin problemas por la noche y empezar el lunes bien dormido y con energía.

One Response

  1. Anónimo 3 años ago

Añadir Comentario