Un Día Para Recordar

He cumplido 77 años hace un mes. A los niños es habitual preguntarles si se sienten algo ‘diferentes’ el día de sus cumpleaños y suelen contestar que no. Pero cuando llegues a mi edad el paso de los años es algo que te da mucho que pensar y el día de mis cumpleaños si me sentía algo ‘diferente’. Celebre con mi familia y con mis amigos y sentí una mezcla de emociones como nostalgia, reflexión y expectación limitada.

Últimamente he estado leyendo un libro sobre la periodista veterana Katherine Whitehorn. Conocí a su hermana una vez pero eso es lo mas cerca que he estado de esta mujer extraordinaria quien con sus 80 años todavía sigue trabajando como periodista. En su entrevista en el periódico Británico el ‘Guardian’ dijo que tenia previsto ir a Oregon para su próximo trabajo. Después de muchos años felices con su marido ahora es viuda. Dice que pudo superar la muerte de su marido porque seguía interesada en el mundo.

Nostalgia no es algo que siento a menudo y me cuesta tambien. Lo que ha pasado ya no puedes recuperar. No quiero vivir en el pasado. En su entrevista Whitehorn cita a alguien llamado Jim Fiebig quien dice con bastante ironía ‘Si puedes mirar el pasado y estar contento tienes uno de los talentos mas apreciados del hombre – una memoria selectiva’. Pues, yo no controlo mi memoria selectiva y aunque tengo recuerdos maravillosas también tengo otros que me desagradan.

La expectación tiene que ser limitada en tiempo y ambición cuando llegas a mi edad, pero desear algo mas que lo que tienes es parte de la condición humana y estoy abierto a ello. ¡Las nuevas experiencias (pero sin demasiadas responsabilidades por favor) son bienvenidas! Whitehorn dice que tiene ganas de vivir su octava década y que tiene familiares con mas de 90 años quienes dicen que están contentos con su edad.

Celebrar es por cierto uno de los placeres de ser mayor. Hay muchas cosas para valorar y disfrutar como la música, el arte, los libros (en este momento parece que hay una avalancha de novelas buenas para leer), el cine, el teatro, el campo, comida buena, la fe, y no hay palabras para expresar el papel importante que mi mujer y familia tienen en mi vida. Las demás cosas son signos de la vida pero mi familia es vida en si misma.
B.R.