Dignidad en la vejez

Entre toda la controversia surgida por la presentación, por parte del gobierno de coalición, de un complejo proyecto de ley para reconstruir el Servicio Nacional de Salud sobre una base comercial, ha salido un nuevo informe sobre el cuidado deficiente de las personas mayores en residencias y hospitales. Un consorcio formado por la Confederación del Servicio Nacional de Salud, Age UK y la Asociación de Gobiernos Locales acaba de publicar un proyecto de informe sobre la dignidad en la atención a las personas mayores, muchas de las cuales ya no son capaces de cuidar de sí mismas.

He estado mirando las recomendaciones fundamentales para los hospitales y residencias. La mayor parte de los consejos para los hospitales son bastante obvios, como enfatizar que las cualidades humanas de compasión son tan importantes como las habilidades técnicas; y que son necesarios un sabio liderazgo y una buena formación, así como ciertos vínculos con las familias de los pacientes. La evaluación geriátrica integral debería ser una práctica normal para poder coordinar un plan de atención. Los cuidadores deberían tener tiempo para reflexionar sobre los cuidados que proporcionan.

Hay recomendaciones detalladas para las residencias, a raíz de los recientes escándalos que han dado lugar al cierre de algunas de ellas. Incluyen el establecimiento por parte del gobierno de un Foro de Calidad de la Atención para examinar todos los aspectos de la dotación de las residencias con un sistema de evaluación claro basado en unas normas acordadas a nivel nacional. Se debería permitir que las personas mayores participen de forma activa en la configuración de sus vidas en lugar de verlas como receptores pasivos de atención. Los edificios deberían ser adecuados para ese uso y el cuidado médico accesible.

El informe sostiene que, junto con la aplicación coherente de buenas prácticas y el desarraigo de una atención deficiente, es necesario que haya un cambio cultural en la manera en que las personas que trabajan con las personas mayores piensan en la dignidad, para asegurar que la atención se centra en la persona y no en la tarea. El ‘liderazgo autónomo’ en las salas y las residencias implica tener tener los valores adecuados, además de las habilidades.

He visto muchos de los ejemplos que el informe aplaude y condena, tanto como visitante frecuente de hospitales como como paciente. El año pasado visité, durante algunos meses, a una colega que estaba en una residencia privada en la que, finalmente, murió. Padecía incontinencia y estaba postrada en cama. La atención fue ejemplar, en ocasiones dura, pero casi siempre amable; mi única crítica es que era difícil encontrar a alguien que estuviera realmente realizando un seguimiento de su situación. Ni comparación con algunas de las atroces residencias municipales que conocí en la década de los 70. La “tarea” a la que se refiere el informe de la dignidad puede ser muy difícil y desagradable.

Conscientes de la tergiversación por parte del gobierno y la inquietud del público, no puede ser fácil trabajar para los servicios de salud en el Reino Unido hoy en día, pero si este informe ayuda a transformar la brusquedad profesional en benevolencia humana natural, habrá hecho un buen trabajo.

Bryan

Añadir Comentario