Soros, el gurú que mira a España

Hay millonarios que nacieron con un pan bajo el brazo y otros que llegaron al mundo casi sin pan para comer. Es la nueva distinción que ha hecho la revista Forbes, popular por su ranking de grandes fortunas, para diferenciar entre los ricos que viven de las herencias y los que se han labrado su propia suerte.

En este último grupo, la publicación destaca con una redonda puntuación de 10 al que considera el rey de los hombres hechos a sí mismos: George Soros, el inversor que ha irrumpido en la salida a Bolsa (OPV) de Aena con órdenes de compra de 400 millones de euros aproximadamente.

Una adquisición que redobla su apuesta por España, donde tiene intereses en FCC, Santander, Bankia, Liberbank, Endesa, Iberdrola o Hispania.

La historia de este magnate húngaro de 84 años, encarna el sueño americano. Tras sobrevivir a la ocupación nazi de Budapest y huir de la Hungría comunista con 17 años, se graduó en la London School of Economics en 1952 con los dólares que ganaba como mozo de estación y camarero.

¿Quién iba a augurar entonces que aquel muchacho iba a llegar a ser la vigésima sexta fortuna mundial con un patrimonio de 24.

000 millones de dólares (20.995 millones de euros, aproximadamente).

Estrategia

Pocos lo dirían hasta 1992, cuando lanzó su popular ataque a la libra esterlina con la consiguiente quiebra del Banco de Inglaterra. El capítulo ya figura en los libros de historia, donde se le describe como el gran exponente de las ventas a corto y de las apuestas a las caídas del mercado.

Soros prefiere definirse como un enemigo de las tendencias, aunque a veces se sume a ellas, como hizo con su popular apuesta por el oro. Cuando ve una burbuja formándose, se apresura a comprar, añadiendo más leña al fuego… él piensa que eso no es irracional.

Pero no sólo el intelecto es el que decide sobre sus inversiones. Según dicen quienes lo conocen, su éxito es precisamente saber cómo funciona la parte irracional que esconden los mercados.

“Cada cierto tiempo, un fuerte dolor de espalda me sirve como señal de que algo va mal en mis inversiones, confío mucho en esa suerte de instinto animal”, admite Soros.

La buena noticia para Soros es que este instinto es difícilmente imitable, lo que maximiza sus inversiones. La mala es para el mundo económico, pues la única opción de seguir sus pasos es imitar los movimientos de su carrera de inversión.

Principales sectores y empresas

La apuesta de Soros por Aena se combina con otras en el sector de la aviación, ya que también tiene intereses en American Airlines o en Delt.

Pero no es su industria favorita. Las últimas comunicaciones a la SEC, reflejan que energía, tecnología, telecomunicaciones, farmacia y sector financiero copan ahora sus grandes inversiones.

En concreto, en el sector energético la compra de acciones de la petrolera argentina YPF figura como la mayor adquisición reciente, seguida de Philips 66, Energen, Quantum, Exxon Mobile o empresas españolas como Endesa e Iberdrola.

Por parte de la industria tecnológica, su cartera incluye acciones de Alibaba, Yahoo!, Motorola, Intel, Apple, Baidu, Microsoft, Google, eBay, Facebook y LinkedIn. Estas empresas se suman en el sector farmacéutico a Tea, Rovi, Dow Chemical, Abbvie, Herbalife o AstraZeneca.

Ya en la industria de las telecomunicaciones, destacan Level 3, Dish, T-Mobile y TimeWarner.

Y en banca, la atención de Soros se centra en Citi, MasterCard, Barclays o BlackRock, que se suman a Santander, Bankia o Liberbank en España, el país que cada vez tiene más protagonismo en su cartera.

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