Alquilar una vivienda en vacaciones sin sobresaltos

Millones de turistas extranjeros han visitado nuestro país en los últimos años. Plataformas como Airbnb entre otras, ofertando el alquiler de pisos, viviendas o apartamentos particulares, con uso turístico, han hecho incrementar la cifra de estos turistas que nos visitan cada año, esperando para próximos años su aumento, sobre todo en la zona costera de nuestro país.

De la misma forma que se comparten coches a través de aplicaciones como “Uber” o “BlahBlahCar”,  ¿por qué no compartir viviendas? Ello supondría un mayor incremento económico, innovador y ecológico de la economía del consumo, siempre y cuando esté correctamente legalizado.

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Barcelona fue la primera ciudad española, seguida por otras muchas ciudades que regularizó este “boom” o fenómeno, teniendo en cuenta para ello el Plan Especial Urbanístico de Alojamiento Urbano, la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU),  la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y la Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos entre otras muchas.

Para actuar conforme a la Ley, cuando queramos alquilar una vivienda debemos consultar la legislación de la comunidad autónoma donde se encuentre. No tener en cuenta las normativas existentes provoca que nos encontremos ante alquileres de viviendas al margen de la Ley, siendo estos, contratos indebidos. Una vez tenemos constancia de la posibilidad de alquilar, es preciso contar con la oportuna licencia o permiso, pues de lo contrario, estaríamos ante una infracción muy grave, implicando ello multas y suspensiones de la actividad.

Según la normativa aplicable en cada caso, la vivienda debe alquilarse entera y cumplir con varios requisitos como disponer de cédula de habitabilidad, ser ocupada como máximo por el número de plazas establecidas, estar amueblada y dotada de lo necesario, obtener el informe previo para implantar la actividad de alquiler turístico, que se trate de periodos inferiores a los 31 días, etc.

¿Debe responder la página web donde se anuncia la vivienda si ésta no cumple con los requisitos para su alquiler turístico?

Las páginas web como, por ejemplo, Airbnb, no tienen que ser responsable de los actos que realicen las personas. Sólo serán responsables si tienen conocimientos efectivos de que la actividad o la información a la que remiten o recomiendan es ilícita o lesiona un bien o derecho. Si tienen dicha información deberán actuar con la debida diligencia, suprimiendo e inutilizando el anuncio. Es decir, si la página web o aplicación se involucra de alguna manera, sí que podrá ser responsable de las posibles ilegalidades, pudiendo ser sancionada con la debida sanción, el cierre de la página web o la inhabilitación de la aplicación.

El sector de la hostelería ha mostrado su disconformidad con este tipo de páginas web o aplicaciones que ofrecen habitaciones en casas de particulares, alegando que el beneficio que se extrae es  consecuencia de una actividad ilegal. Este sector denuncia que el aumento de este tipo de aplicaciones puede generar una amenaza, tanto para su sector, como para los propios turistas, e incluso para la propia Agencia Tributaria, y ello porque muchas personas no tributan los impuestos correspondientes.

Conozcamos el término “home sharing”

El término “home sharing” pretende incorporar los conceptos de “anfitrión” y  “compartir el hogar”, para eliminar el concepto clásico que se tenía de alquiler de viviendas para uso turístico.  Consiste en una modalidad de alquiler de la vivienda consistente en compartir la vivienda junto con el propio propietario u otros inquilinos.

Las Comunidades Autónomas han venido modificando y desarrollando su normativa sectorial turística para incluir y regular detalladamente el alquiler de vivienda de uso turístico. En este caso nos encontramos ante una modalidad con mayor grado de aceptación, pero que aún a día de hoy requiere de una mayor regularización.

Es conveniente conocer la legislación local antes de publicar o aceptar un anuncio en páginas web o aplicaciones como Airbnb, pues en algunos lugares aún está restringido la capacidad para alojar huéspedes a cambio de dinero durante cortas estancias. Por ello es necesario informarse y observar las leyes anteriormente mencionadas. Esta modalidad puede ser muy ventajosa, pero para otros sectores puede ser una gran amenaza si no se lleva a cabo de la forma correcta.

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