La nanoplata de la ropa podría plantear importantes problemas ambientales

Científicos de la la Universidad Tecnológica Chalmers de advierten que las nanopartículas de plata utilizadas en el sector textil podrían tener un serio impacto ambiental si su uso en las prendas de vestir continúa aumentando.

 

La nanoplata de la ropa podría plantear importantes problemas ambientales

Fuente: chambers.se

 

Las nanopartículas de plata tienen un efecto antibacteriano y se utilizan, cada vez con más frecuencia, en una amplia variedad de productos de consumo, por ejemplo, en la ropa de deportes para prevenir el olor del sudor. Sin embargo, al lavar la ropa, las nanopartículas de plata se liberan y acaban en las plantas de tratamiento de aguas residuales.

Las nanopartículas liberan iones de plata que no se pueden deshacer en las plantas de tratamiento de aguas residuales ni en la naturaleza. Estos iones de plata son tóxicos para muchos organismos.

El problema, según el autor del estudio Rickard Arvidsson, de la Universidad Tecnológica Chalmers, en Gotemburgo, Suecia, es que cada vez hay más productos de este tipo en el mercado y más personas que los utilizan, por lo que las cantidades de iones de plata que llegan a las plantas de tratamientos de aguas residuales son cada vez mayores.

Según Arvidsson, si todo el mundo compra un calcetín tratado con nanopartículas de plata, en un año, la concentración de plata en los lodos de las plantas de tratamiento de aguas residuales se podría duplicar; y si ese lodo se utiliza posteriormente como fertilizante, la plata podría causar importantes daños a largo plazo en los ecosistemas de las tierras agrícolas.

“La ropa ya está considerada una fuente importante de emisiones de nanoplata”, señala Arvidsson, cuya tesis ha sido el resultado de la investigación. “Si el uso de la plata en la ropa continúa aumentando, las consecuencias para el medio ambiente pueden ser muy graves”.

Arvidsson realizó el estudio en la planta de tratamiento de aguas residuales Ryaverket, en Gotemburgo, Suecia.

Fuente: chalmers.se

 

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