Un rastreador de actividad para las personas mayores

El nuevo dispositivo portátil está diseñado para las personas mayores que desean permanecer en sus hogares y llevar una vida independiente. 

 

Un rastreador de actividad para las personas mayores

Dispositivo de CarePredict

A finales de este año, CarePredict, una nueva empresa tecnológica con sede en Davie, Florida, comenzará a comercializar su primer lote de sistemas de seguimiento vestibles destinados a ayudar a los familiares y otros cuidadores a supervisar la actividad de los adultos ancianos con el fin de detectar signos tempranos de problemas de salud graves.

El sistema consiste en unos sensores que se ponen en la muñeca del anciano y en las paredes interiores de la casa para realizar un seguimiento de las actividades en diferentes habitaciones y alertar a una tercera persona de cualquier cambio sospechoso.

 

Mientras que las compañías que están desarrollando muchos relojes inteligentes, dispositivos de seguimiento de fitness y otros dispositivos vestibles están pidiendo a gritos la atención de los clientes activos y sanos, algunos desarrolladores han visto el potencial de orientar sus productos a las necesidades de las personas que tienen determinados problemas de salud, incluyendo el deterioro de salud asociado con el envejecimiento.

Los productos que ayudan a los clientes mayores a mantener un estilo de vida independiente, conectándolos con sus hijos adultos u otros cuidadores, pueden aprovechar un mercado enorme, dice Joseph Coughlin, director del laboratorio AgeLab del MIT. Para ello, muchos grupos están trabajando en tecnologías de supervisión de la salud, tales como cámaras de detección de movimiento, sensores de presión en el suelo y relojes inteligentes.

El sistema CarePredict realiza un seguimiento de los movimientos y la orientación del cuerpo mientras mantiene un registro de en qué habitación se encuentra el usuario.

Además del dispositivo de seguimiento de la actividad que se coloca en la muñeca, el nuevo sistema incluye cuatro sensores que se fijan a las paredes y que detectan si alguien está en la cocina, el baño, el dormitorio o la sala de estar. Los sensores envían los datos de seguimiento a un centro instalado también en la casa, que posteriormente sube los datos a Internet para su análisis y almacenamiento.

Añadir el contexto de la ubicación a los datos de la actividad es fundamental, señala Satish Movva, CEO y fundador de la compañía: “Si alguien está acostado en el dormitorio, entonces probablemente está durmiendo. Pero si alguien se ha quedado tendido en el baño, entonces posiblemente hay un problema”.

El sensor de pulsera puede detectar los movimientos del brazo, la postura del cuerpo y la velocidad al caminar. Una vez instalado el sistema en una casa, éste pasa siete días aprendiendo los patrones normales de actividad del usuario. Si detecta cambios en los patrones diarios más tarde, el sistema envía una alerta por medio de un mensaje de texto, correo electrónico o notificación a una persona designada.

La idea es que pequeños cambios, como un patrón más lento al caminar, se puedan detectar antes de que ocurra un suceso grave, como una caída, dice Movva.

Fuente: technologyreview.com

 

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