¿Qué pasa en nuestro cerebro cuando nos emborrachamos?

El alcohol es una molécula muy simple, pero sus efectos sobre el cerebro son bastante complejos. 

Al tomar una copa, el alcohol pasa a nuestra sangre a través del tracto gastrointestinal. Una vez en el torrente sanguíneo, es distribuido a todos los órganos de nuestro organismo.

La cantidad de alcohol que se absorbe varía de un individuo a otro dependiendo de:
• Las características genéticas.
• Si el estomago está lleno o no (cuando hay comida en el estómago se reduce la absorción de alcohol al torrente sanguíneo).
• El tamaño de la persona.
•La relación entre el músculo y la grasa.

Como el alcohol es soluble en agua, si dos personas pesan lo mismo, la persona con más músculo y menos grasa tendrá una concentración de alcohol en sangre menor que otra con más grasa y menos músculo después de consumir la misma cantidad de alcohol.

¿Qué efectos tiene el alcohol sobre nuestro cuerpo?

El alcohol actúa como un depresor del sistema nervioso central, es decir hace que la comunicación entre las células nerviosas sea más lenta.
Parece una paradoja, ¿verdad? Todos sabemos que dosis bajas de alcohol normalmente aumentan el estado de ánimo y hacen que la persona esté más desinhibida.
Con dosis bajas de alcohol

• Nos sentimos más eufóricos socialmente.

Con un par de copas se reduce el funcionamiento del sistema límbico del cerebro que es el responsable de producir emociones como la ansiedad y el miedo. 

• Más desinhibidos y más impulsivos.

Se reduce el funcionamiento de la corteza prefrontal, que es la parte del cerebro responsable del procesamiento cognitivo superior, es decir del razonamiento y del juicio.

 

alcohol-cerebro
 
A medida que la dosis de alcohol aumenta, también lo hace el impacto sobre el organismo: 

• Más desinhibición y comienza a deteriorarse el juicio.

El funcionamiento de la corteza prefrontal se deteriora aún más, lo que hace que nuestros comportamientos sean impulsados cada vez más por las partes más primitivas del cerebro, aumentando la agresividad y la potencia sexual. Se hacen cosas que no harían nunca estando sobrio.

• Deterioro de la coordinación motora.

Afecta al cerebelo, que es la región en la parte posterior del cráneo que coordina la actividad muscular. La coordinación motora se deteriora cada vez más conforme va aumentando la dosis de alcohol. Junto con esto viene la sensación de mareo que puede provocar náuseas y vómitos.

• Afecta a la frecuencia cardíaca y a la respiración.

Conforme aumenta la dosis se alcohol en sangre se ven afectados las partes del cerebro esenciales para el control de procesos vitales como la frecuencia cardíaca y la respiración. Con una sobredosis de alcohol, una persona deja de respirar por completo, y muere. 

 
Seguir leyendo: 

Añadir Comentario

Subscribe!