La burbuja inmobiliaria en España (3): ¿Bolsa o Vivienda?

Tras el análisis de la demanda de vivienda por la inmigración y por los extranjeros nos ocupamos finalmente de la canalización del ahorro entre el binomio Invertir en Bolsa / Invertir en vivienda, sobre el que algunas opiniones parecen dar un veredicto hacia la segunda opción.

No obstante, los inversores inteligentes deben tener razonables dudas sobre si, a los precios actuales de la vivienda, se pueden seguir obteniendo fuertes revalorizaciones. También, si las precauciones señaladas por el FMI, BCE, The Economist, etc. no ralentizarán notablemente el furor de compras masivas y especulativas. Por contra, la Bolsa ha aportado ganancias en los últimos tiempos y los precios de muchos valores sólidos siguen siendo bajos y atractivos.

Los mercados de valores de todo el mundo quizás estén esperando una nueva “ola tecnológica”, ligada a la infotecnología, biotecnología y la nanotecnología. Con la aparición de nuevos sectores y empresas que actúen de motores potentes del resto de la economía. El mercado parece dispuesto a premiar cualquier apuesta sólida asociada a las nuevas tecnologías.

El éxito de Google, es muy indicativo de la respuesta que los mercados bursátiles pueden dar a propuestas sólidas, incluso en este caso a las denostadas punto.com. De producirse nuevos avances tecnológicos en los sectores citados (puede leerse: 2005, el año de la nanotecnología), la opción de invertir en vivienda puede ser menos atractiva.

Decíamos en nuestros dos post anteriores que el peligro del estallido de una burbuja inmobiliaria en España quizás tenga mucho que ver con la posible solución de los problemas que tiene planteados el mercado de la vivienda en España.

Para evitar el temido estallido quizás hay que empezar por crear unas condiciones favorables para que los inmigrantes puedan acceder a la compra de la vivienda o a un mercado de alquiler con garantías para inquilinos y propietarios. Y, en segundo lugar, hay que cuidar e impulsar el mercado real de residencia para los europeos y extranjeros en detrimento de los riesgos asociados a una demanda fuertemente especulativa.

Así las cosas, nos temenos que lo que está manteniendo la burbuja inmobiliaria en España son unos tipos de interés bajos y estables por un lado y, por otro, el diseño de préstamos hipotecarios (25 ó 30 años de amortización, 100% ó 120% de la tasación…) que han sido capaces de evolucionar hasta afrotar las exigencias derivadas de los altos precios de la vivienda.

Si la política de vivienda del gobierno fuera capaz de “resolver” las cuestiones anteriormente planteadas con relativa urgencia: acceso a la compra o alquiler de vivienda de los inmigrantes, capas más desvaforecidas, jóvenes, etc. y el fortalecimiento del mercado real de segunda residencia de los europeos, quizás las probabilidades de “absorber” la burbuja fueran bastante altas. Si el gobierno no hace sus deberes diligente y rápidamente y los tipos de interés suben (tal como es previsible a medio plazo), el mercado de la vivienda puede conllevar algunos problemas relevantes para la economía española y los españoles.

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  1. Euroresidentes 14 años ago
  2. Euroresidentes 14 años ago

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