Errores que hay que evitar cuando compramos un sofá

Te contamos en qué cosas te tienes que fijar para no cometer errores al comprar tu sofá

Cómo elegir un sofá: medir espacio y el sofá

Comprar un sofá es una decisión importante que no hay que tomar a la ligera, piensa que hacemos mucha vida en él, lo usamos para leer, ver la tele, dormir, mirar al techo, vaguear o comer entre otras muchas cosas. 

El sofá es un refugio y si eliges un mal sofá te puedes arrepentir, así que, para que eso no sucede te vamos a contar algunos de los errores más habituales que se cometen cuando vamos a comprar un sofá

1. No medir el sofá y el espacio en el que irá colocado

Uno de los errores más frecuentes es que el sofá llegue a casa y nos parezca demasiado grande para el espacio al que iba destinado o lo que es peor que no quepa.

Este error es habitual porque cuando vemos el sofá en la tienda puede parecer más pequeño de lo que en realidad es.  Hay que tener en cuenta que las salas de exposición son muy grandes y tienen techos muy altos por lo que la percepción del tamaño de algunas cosas puede variar.

Consejos para comprar un sofá

Mide el espacio que tienes destinado para tu sofá, tanto el largo como el ancho y marca la zona en la que irá colocado con cinta de carrozero para saber con más certeza el espacio que ocupará.

Si es un sofá cama o sofá con reposapiés extraíble también tienes que medir el espacio que ocupa cuando está desplegado y fijarte en si al abrirlo el respaldo se mueve o queda fijo, este es un detalle importante porque si lo tienes apoyado en la pared tendrás que moverlo cada vez que lo abras.

2. Equivocarnos al elegir la tela del sofá

Otro de los puntos importante a  considerar, si eliges una tela o material inadecuado para tu sofá te vas a arrepentir. 

Consejos para elegir un sofá

Elige el tipo de tela pensando en el uso del sofá y donde se va a colocar. Si el sofá es para el salón seguramente lo usarás mucho y tienes que elegir un sofá que puedas desenfundar fácilmente y de un tejido fácilmente lavable, sobre todo si tienes niños o mascotas.

Elige una tela transpirable y de materiales como la viscoelástica o la espuma de poliuretano HR. Materiales resistentes y duraderos que se deforman poco.

Otra cosa importante es el color de la tela del sofá. Un sofá de colores claros da mayor luminosidad a la habitación ya que reflejan la luz pero tienen la desventaja de que se ensucian más a menudo – realmente se ensucian igual que los oscuros sólo que en los oscuros se disimula mejor.

Los expertos recomienda elegir un sofá de colores neutros y darle colorido con los cojines, colchas y mantas. Pero si te has enamorado de ese sofá lleno de color no lo dudes, es tu casa y puedes decorarla como más te guste

3. Comprar un sofá porque es barato sin tener en cuenta la calidad

El presupuesto puede ser un factor importante pero siempre hay que pensar que si compramos un sofá de mala calidad puede suceder que en poco tiempo haya perdido su forma o se rompa por el uso y en menos tiempo del que esperábamos tengamos que estar pensando en comprar un sofá nuevo. 

Algunos datos que te pueden garantizar que un sofá es de buena calidad:

  • Que el armazón del sofá sea de madera de pino sin nudos o metálica (acero o aluminio)
  • El esqueleto del sofá  está ensamblado no grapado
  • Que un sistmea de cinchas o de muelles en zig-zag aguante los cojines
  • Que las patas estén unidas a la estructura del sofá, las atornilladas suelen acabar dando problemas


4. No probar el sofá

Hay que probar el sofá antes de comprarlo, si te gusta echar siestas en el sofá con la cabeza en el reposabrazos comprueba que es cómodo, si eres demasiado alto siéntate para comprobar que puedes apoyar bien la cabeza y que el fondo del sofá no te queda corto y te cuelgan los pies.

Consejos para elegir un sofá

El tejido de la foto no os lo recomiendo si tenéis gatos

Un sofá es un mueble que usamos mucho por eso es importante elegir un modelo que se ajuste perfectamente a nuestras necesidades y a las de todos los miembros de la familia.

5. No tener en cuenta la altura de la patas del sofá 

Si compras un sofá sin patas o de patas bajas ten en cuenta que te va a resultar un poco más difícil limpiar la zona de debajo del sofá y seguramente tendrás que moverlo cada vez que quieras pasar la aspiradora o la escoba. 

6. Colocar el sofá en un lugar inadecuado cuando hay niños

Este punto es importante si tienes niños pequeños.  No coloques nunca un sofá cerca de las ventanas, sobre todo si no tienes elementos de seguridad y vives en un piso. Y siempre que puedas intenta que el sofá -sobre todo si el respaldo no es muy alto- esté apoyado en una pared para evitar caídas.

 

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