Las articulaciones en la tercera edad

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“Siempre que pueda moverme estaré bien” afirmamos la gente mayor mientras intentamos evitar el miedo de que un día estaremos confinados a la casa, en una silla de ruedas, o incluso en la cama. Cuando sentimos una punzada en la rodilla, un dolor repentino que va desde el hombro hasta el codo y cuando experimentamos el crujido de nuestras a veces doloridas articulaciones, a veces nos preocupamos sobre la posibilidad que el temido día ha llegado.

Las articulaciones de nuestro cuerpo, amortiguados con el tejido blando que les une llamado cartílago, se pueden clasificar en cuatro grupos.

  • Las articulaciones del tipo esfera-cavidad como las del hombro y la cadera. La esfera forma parte del hueso largo en la parte superior del brazo (el húmero). La cavidad esta formada por el omóplato. Los músculos que están unidos a estos huesos permiten un movimiento circular cuando entran en contacto. Asimismo en la cadera, el fémur aporta la esfera y la cadera aporta la cavidad
  • Las articulaciones en bisagra se encuentran en los codos, las rodillas y los dedos
  • Las articulaciones semi-móviles permiten solo un movimiento limitado – si se mueven demasiado tienes problemas. Se encuentran en los vértebra de la columna
  • Las articulaciones no movibles que, como su nombre indica, no se mueven en absoluto. Se encuentran en el complicado puzzle del cráneo, blando al nacer un niño y que paulatinamente se hace más fuerte y se une durante los primeros meses de vida.

El consejo que nos dan los especialistas es que no debemos soportar un dolor sin saber lo que es, y esto quiere decir que debes ir al médico. Según los resultados de una reciente encuesta realizada en los Estados Unidos, 19 por cien de las personas entrevistadas sufrían un dolor crónico, un cincuenta por cien no sabían cual era la causa del dolor, y 84 por cien compraban calmantes en la farmacia. Conocer la causa del dolor es util además de ser el primer paso hacia encontrar un tratamiento apropiado. (Cuando le dije a mi medico que me dolían las rodillas, en el momento que puso nombre al dolor y me dijo que estaba en la primera fase de osteoartritis ¡ya me sentí mejor!).La glucosamina y el condroitín sulfato pueden aliviar el dolor de osteoartritis. Además las últimas investigaciones demuestran que estos suplementos, sobre todo la glucosamina, pueden paliar e incluso parar el desarrollo de osteoartritis. Los expertos sospechan que también podrían ser beneficiosos para otras articulaciones, al reemplazar fluidos y fomentar el crecimiento de cartílago y así ayudar a reparar articulaciones.Bryan

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3 Respuestas

  1. Yolanda 9 años ago
  2. Anónimo 9 años ago
  3. Anónimo 8 años ago

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