10 Consejos para disfrutar el mundial de Brasil a lo grande.

Ya está aquí la fecha mágica que, cada cuatro años, los amantes del fútbol ansiamos que llegue. El Mundial, el trofeo más valioso que cualquier futbolista puede aspirar a ganar: más que cualquier liga, Champions, Eurocopa… el campeonato que diferencia entre grandes jugadores y leyendas.

Pero dejémonos de lírica y vayamos a lo importante: mientras 22 jugadores corren detrás de un balón durante 90 minutos, otros tantos millones lo disfrutan comiendo, bebiendo y riendo generalmente rodeados de amigos. Para los segundos, los que nos dejamos la piel en el sofá o en la mesa del bar, está dedicado este post.

10 Consejos para disfrutar el Mundial de Brasil a lo grande.

1. Las prisas no son buenas consejeras: el pre-partido es fundamental.
Llevas 4 años esperando este momento. ¿De verdad vas a llegar tarde? Queda con tus amigos o familiares a tiempo suficiente como para el calentamiento o pre-partido, la alineación de tu equipo, y lo bien que sabe esta marca de cerveza. Te servirá además para coger el mejor asiento o evitar aglomeraciones de última hora.
2. Enfúndate la elástica nacional.
O al menos, identifícate con los mismos colores que visten a tu equipo. Es emocionante ver saltar y gritar “GOOOOL” a cientos de personas que, sin apenas conocerse, se definen por un mismo color y sentimiento. Vamos al punto 3, que se me salta una lagrimilla.
3. Con moderación se vive mejor el fútbol.
Dos cervezas por cada parte es suficiente, en serio. Prueba a seguir comiendo patatas fritas, o a tomar un refresco entre jarra y jarra. Si sigues consumiendo alcohol, puede que termines celebrando los goles del equipo contrario… y no es nada recomendable en ese entorno.
4. Grita.
“¡¡Uuuuy!!”, “¡¡Árbitro penalty!!”, “¡¡chuta!! ¡¡chuta!!” “GOOOOOOOOL!!”. Hoy es ese día que esperabas para liberar toda la tensión acumulada.
5. Píntate la cara.
En cualquier momento, alguien se te acercará con unas ceras y te ofrecerá pintarte la cara con los colores de tu bandera. Adelante. Junto a tu camiseta, esos colores en tus mejillas te definen como parte de una inmensa tribu.
6. Abraza a todo lo que se mueva.
Si algo nos han enseñado los anteriores mundiales es que cuando marca tu equipo, prácticamente todo está permitido. La alegría es algo que se contagia, y los abrazos y los besos son algo común en esas muestras de felicidad. Así que comparte tu alegría, y abraza a quién tengas a tu lado cuando entre la pelota en la portería.
7. Conviértete en seleccionador por un día.
Nadie dijo que ser seleccionador fuera fácil… pero cuando estás viendo un partido, parece la más sencilla de las profesiones. “Sin centro del campo no se puede jugar”, “¡Balones al 9! ¡Balones al 9!”, “¿Pero cómo convoca a este tío?”. Esto es la salsa del fútbol. Sin estos comentarios, no tiene sentido ver el partido. Así que, saca al Mourinho que llevas dentro.
8. Y ahora, el post-partido.
Ganes o pierdas, es momento de comentar el partido que acabas de ver. Si habéis ganado, seguramente se haga en tono de risa, con otra cerveza para celebrar ese gol en el último minuto. Si tu equipo pierde, mejor mantén esa charla de camino a casa, asimilando que mañana será otro día, y que los jugadores de tu equipo ni siquiera se enfadarán tanto como lo estás haciendo tú ahora.

9. Crea un buen equipo con la gente que quieres.
Todo lo anterior no tiene sentido si no ves el fútbol con un buen equipo. Busca gente de confianza, familia o amigos, a quienes no les importe verte saltar, gritar, desesperarte o abrazar a desconocidos al grito de “Campeones, campeones, oe oe oe”. El fútbol nos transforma. Que no se sorprendan.

10. Celebra el campeonato del Mundo como si no hubiera mañana.
Y si finalmente tu selección nacional resulta vencedora del Mundial, celébralo como nunca antes. Durante los próximos cuatro años, tu país será la mejor selección de fútbol del mundo, le pese a quien le pese. Esa noche casi todo está permitido, así que báñate en el mar, en una fuente o en champán. Hoy sois los campeones.

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