La
nevera necesita una limpieza a fondo cada dos meses, para evitar malos olores
y problemas de funcionamiento. Un buen momento para realizar este trabajo cuando
nos quedamos con poco abastecimiento ante la necesidad inminente de tener que
realizar la compra. Aligera la tarea de retirar cosas del interior de la nevera.
Limpiar soportes, cubetas, etc.: Una vez vacía, retirar
las rejillas divisorias, los soportes colocados en la puerta, el recipiente para
la fruta, la carne, etc. Todos los accesorios que quepan en el lavavajillas, se
lavaran allí; el resto en el fregadero con abundante agua caliente y detergente;
luego escurrir y secar con un paño o papel de cocina. Limpiar
el interior: Para la limpieza del interior de la nevera: Las gomas de
cierre de las puertas, las paredes interiores y el suelo de la nevera lavar con
una esponja humedecida en agua jabonosa. Las manchas rebeldes aplicar lavavajillas
y frotar hasta quitarla, luego aclarar y secar. En los lugares con intersticios
imposible de llegar, pasar el aspirador y retirar el polvo acumulado. Las
neveras con terminaciones en acero se limpian con un preparado de
agua con bicarbonato, quedará sin marcas y brillante. Cada dos meses
limpiar la parte trasera de la nevera, desconectar el enchufe y
girar la nevera; con un paño humedecido en agua y lavavajillas retirar
la suciedad acumulada. Para los malos olores colocar un cazo
con leche hirviendo en el interior de la nevera. |